Sobreviviente de ejecución fallida en EEUU vuelve a prisión con dolor constante
Christa Pike, condenada a muerte en 1996, asegura que sufre dolor en el cuerpo y la mente un mes después del intento fallido en Tennessee.
Una mujer estadounidense condenada a muerte por asesinato, que sobrevivió a su ejecución, afirmó el viernes que sufre dolor constante un mes después del intento fallido en el estado de Tennessee. Tras ser trasladada a un hospital en estado crítico, recibió tratamiento médico y regresó a prisión.
Se trata de Christa Pike, de 50 años, sentenciada a muerte en 1996 por secuestrar y torturar hasta la muerte a una compañera de clase, con la complicidad de su pareja. La pena tardó unas tres décadas en ejecutarse debido a las apelaciones judiciales.
En una declaración difundida por sus abogados, Pike asegura que desde aquella noche no ha tenido un solo momento sin dolor. Describió molestias en el cuerpo, los brazos, las manos y la garganta, y dijo que todavía le cuesta hablar. También habló de un malestar que, según ella, no es solo físico, sino que alcanza su mente y su espíritu.
El 30 de septiembre se le administraron dos dosis del fármaco pentobarbital en una prisión estatal. Es una cantidad que normalmente resulta mortal, pero no logró matarla. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, Pike es la única reclusa en el país que ha sobrevivido tras recibir inyecciones con dosis letales de fármacos de ejecución.
Pike afirmó que se está recuperando, aunque distinguió entre sanar y estar bien. Dijo no saber qué vendrá después y reconoció que algunos días le resulta más difícil encontrar esperanza, por lo que por ahora se concentra en sanar día a día.
Desde el fallido intento, sus abogados han pedido reiteradamente al gobernador republicano Bill Lee que conmute la sentencia a cadena perpetua. Lee mantiene suspendidas las ejecuciones en el estado mientras se realiza una investigación independiente. Esta semana, al ser consultado por periodistas sobre el destino de Pike, sospechó que la sentencia seguirá igual, salvo que los tribunales decidan otra cosa.
En el contexto nacional, este año se han realizado 32 ejecuciones en Estados Unidos, todas por inyección letal. La pena de muerte está abolida en 23 de los 50 estados, mientras que California, Oregón y Pensilvania mantienen moratorias vigentes.