Sismo, temblor o terremoto: qué significa cada término y en qué se diferencian
En Panamá estas palabras suelen usarse para el mismo fenómeno, pero magnitud, intensidad, réplica y epicentro sí describen cosas distintas.
Cuando la tierra se mueve, aparecen de inmediato palabras como sismo, temblor y terremoto. Mucha gente cree que cada una describe un tipo distinto de movimiento, pero en Panamá se emplean para referirse al mismo fenómeno. Según Néstor Luque, director del Instituto Nacional de Geociencias, la diferencia no está en la fuerza de la sacudida, sino en el uso que cada país o contexto le da a cada palabra.
Lo que sí permite clasificar un sismo según su fuerza es la magnitud. Este valor se calcula a partir de los registros de los instrumentos que detectan las ondas sísmicas, conocidos como sismogramas. Con esa información se analizan características de la señal, como su frecuencia y su amplitud, para determinar cuánta energía liberó el evento.
La intensidad es otra cosa. Describe cómo se sintió el movimiento en un lugar específico y qué efectos dejó. Para medirla se usan, entre otros métodos, los testimonios de quienes percibieron la sacudida y escalas como la de Mercalli modificada. Por eso, un mismo sismo puede tener una sola magnitud, pero una intensidad distinta en cada zona.
Después de un temblor fuerte suele hablarse de réplicas. Según el especialista, son eventos de menor magnitud que ocurren alrededor del área de falla donde se produjo el sismo principal, como resultado del reacomodo de los bloques tectónicos. Pueden presentarse de inmediato, durante las horas siguientes o prolongarse por días o semanas, según las características del evento inicial. Luque explicó que, si un segundo movimiento tiene una magnitud mayor que el primero, ya no se considera réplica. Como ejemplo citó el caso de Venezuela, donde dos sismos de magnitudes similares se describieron como un doblete sísmico.
Otro par de términos que suelen confundirse es epicentro e hipocentro. El epicentro es el punto de la superficie terrestre ubicado sobre el sismo, y se identifica con coordenadas de latitud y longitud. El hipocentro, en cambio, es el punto dentro de la Tierra donde comienza la ruptura o se libera la energía sísmica. Para determinarlo también se necesita conocer la profundidad del evento.
La distancia influye en cómo se percibe un sismo. En términos generales, mientras más cerca esté una persona del lugar donde se liberó la energía, mayor puede ser la sacudida que sienta. Por esa razón, aunque un movimiento telúrico ocurra en la misma área, algunas personas notan el temblor con más fuerza que otras.
El tema vuelve a tener vigencia tras el sismo de magnitud 7.2 registrado el 9 de octubre de 2026, cuando muchas personas buscaron aclarar estos términos.