Sin mayoría clara, el presidente de Israel pide a los partidos evitar nuevas elecciones
Los resultados parciales no dieron mayoría a ningún bloque, y los partidos árabes lograron un avance récord con 17 escaños.
El presidente de Israel, Isaac Herzog, pidió a los partidos políticos que hagan todo lo posible por formar una coalición de gobierno y evitar un nuevo llamado a las urnas. El pedido llega después de unas elecciones legislativas que no dejaron a ningún bloque con la mayoría necesaria, pese a una participación de casi 78%, la más alta desde 1999.
Con 85% de los votos contados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu sumaba 54 de los 120 escaños del Parlamento, lejos de los 61 necesarios para gobernar. La coalición opositora del centrista Gadi Eisenkot tenía 49 escaños, mientras que los partidos árabes alcanzaban 17, una cifra récord. Los resultados definitivos podrían conocerse a más tardar el viernes. Después, Herzog recibirá a los líderes de los partidos para designar a quien intentará formar gobierno.
Yussef Jabareen, líder de la Lista Unificada, una coalición de izquierda con mayoría árabe, llamó a formar una alianza judeoárabe para desbancar a Netanyahu, quien suma 19 años discontinuos en el poder y es el primer ministro más longevo del país. Sin embargo, Jabareen dijo que su partido no ve cómo participar en un gobierno en las circunstancias actuales, por la guerra en Gaza y la situación en Cisjordania, donde aumentan los asentamientos y los ataques de colonos. Se declaró dispuesto a apoyar desde afuera una coalición de oposición.
Eisenkot, que durante la campaña había descartado esa opción, no reaccionó de inmediato a la propuesta. Hasta ahora, solo Yair Golan, líder del principal partido de izquierda e integrante de su bloque, se mostró a favor de una alianza con ciudadanos árabes. La idea sería inédita en un país donde la minoría árabe, cercana al 20% de la población, sufre una fuerte discriminación, y donde trabajar con sus representantes resulta inaceptable para una parte de la población judía.
El Likud, el partido de Netanyahu, acusó a los partidos árabes de haber "robado" la elección. Por su parte, el politólogo Gideon Rahat señaló que el aumento de la participación árabe transformó el panorama, y advirtió que los ataques del 7 de octubre generaron mucha desconfianza y temor entre la mayoría judía hacia la minoría árabe. La profesora Ilana Shpaizman, de la Universidad Bar Ilan, dijo que, sin una alianza de ese tipo, la situación está en un punto muerto.
Ante la falta de una mayoría clara, podrían venir semanas de negociaciones y, si fracasan, nuevas elecciones. Mientras tanto, Israel enfrenta un creciente aislamiento internacional por la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza. Huda Al Huli, una desplazada de Gaza, expresó el temor de que estas elecciones traigan a un líder aún peor. Eisenkot respaldó la ofensiva en Gaza, pero se comprometió a crear un ambiente más inclusivo dentro del país y a frenar a los colonos violentos en Cisjordania.