Senado de Perú aprueba poderes a Keiko Fujimori para legislar contra el crimen
La medida le permite emitir normas de seguridad y sobre el fenómeno El Niño por 90 días, mientras la oposición expresa temores.
El Senado de Perú aprobó este miércoles un proyecto de ley que otorga a la presidenta Keiko Fujimori facultades legislativas para enfrentar al crimen organizado. Con esta delegación, el Poder Ejecutivo podrá emitir normas sin que cada una pase por el Congreso, por un plazo de 90 días.
El país, con 34 millones de habitantes, atraviesa su peor crisis de seguridad desde el fin del conflicto armado interno, que se extendió de 1980 a 2000. En los últimos tiempos se han disparado los homicidios y las extorsiones, y el tema domina la agenda pública.
Las facultades cubren el control migratorio, el uso de armas y la reforma del sistema penitenciario. Según las autoridades, las cárceles están sobrepobladas y desde ellas se dirigen acciones criminales, un argumento que sustenta la necesidad de intervenir en ese sistema.
El proyecto ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados. El Senado, sin embargo, añadió nuevas atribuciones que provocaron el rechazo de la oposición. Entre ellas, la mandataria podrá autorizar que las Fuerzas Armadas participen en el combate a las bandas criminales cuando la policía esté en riesgo de ser superada.
La presidenta también podrá crear un registro de organizaciones criminales que adopten prácticas "utilizadas por el terrorismo o análogas". Esas organizaciones podrán ser investigadas con técnicas especiales, se podrá perseguir su patrimonio y serán juzgadas, según el texto aprobado. La oposición teme que los militares incurran en abusos al sumarse a la policía en el control del orden público.
El Congreso también concedió poderes al Ejecutivo para hacer frente al fenómeno climático El Niño, que eleva la temperatura del océano Pacífico y altera los patrones de vientos y lluvias. Científicos advierten que este evento podría ser el más intenso jamás registrado.
Keiko Fujimori es hija del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000 y fue condenado por violaciones de derechos humanos. Ella asumió el poder en julio y durante la campaña prometió combatir la delincuencia con mano dura, al estilo de su padre.