Rubio afirma que Cuba necesita un cambio muy drástico
El secretario de Estado reiteró su llamado a la población cubana a contactar con la CIA de forma discreta, mientras Washington aumenta la presión sobre La Habana.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este lunes que Cuba necesita "un cambio muy drástico". Lo dijo a periodistas durante una teleconferencia de prensa, pocos días después de invitar a los habitantes de la isla a comunicarse con la CIA de manera discreta.
En sus declaraciones, Rubio dijo que quienes buscan un cambio positivo en el país deben actuar ya. Esa misma idea la había publicado en redes sociales el viernes anterior. En ese mensaje, señaló la decepción de la población ante las promesas incumplidas, la corrupción y los privilegios de unos pocos, y propuso aprovechar la oportunidad para conseguir el cambio mediante una colaboración discreta con la agencia de inteligencia.
Cuando se le preguntó por qué planteaba contactar a la CIA en lugar de impulsar acciones pacíficas, Rubio respondió que no podía contestar a esa pregunta. También afirmó que el caso cubano es muy distinto al de Venezuela, aunque no quiso ampliar sus palabras.
El contexto es una presión creciente de Washington sobre la isla, cuya situación económica se describe como muy deteriorada. La fuente recuerda que, en enero, Estados Unidos derribó al principal aliado de La Habana en América Latina, el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro.
El presidente Donald Trump ha dicho en varias ocasiones que quiere "adueñarse" de Cuba, país que, casi siete décadas después de la Revolución de 1959, sigue desafiando a Washington. El viernes, en un acto electoral en Florida, Trump expuso una idea: ordenar a los buques militares que operan en Oriente Medio que se detengan frente a Cuba a su regreso. Según sus palabras, uno de ellos se detendría a unos 45 metros de la costa, la tripulación levantaría las manos y luego enviaría a Rubio para cerrar el trato.
Las declaraciones dejan abierta la pregunta sobre el alcance de la estrategia estadounidense hacia la isla, aunque ni Rubio ni Trump detallaron qué medidas concretas se tomarían.