Renuncia el ministro de Transportes de España tras choque de trenes con 69 muertos
Óscar Puente dejó el cargo este martes, casi una semana después del accidente en Urda, Toledo, el segundo grave en la misma ruta ferroviaria en menos de un año.
Óscar Puente ya no es ministro de Transportes de España. Anunció su salida este martes 3 de noviembre en el Congreso, luego de una comparecencia donde presentó nuevas medidas de seguridad para los trenes y recibió fuertes críticas de la oposición.
La renuncia llega tras el choque ocurrido el miércoles 28 de octubre cerca de Urda, en la provincia de Toledo, unos 140 kilómetros al sur de Madrid. Pasadas las 8:54 de la mañana, un tren de alta velocidad de Renfe, la empresa estatal, que había salido de la capital rumbo a Sevilla, impactó por detrás a un tren de Iryo que estaba detenido en la vía y que cubría ese mismo trayecto. El accidente dejó 69 muertos.
En ambos trenes viajaban 544 personas: 397 en el de Renfe y 147 en el de Iryo, entre ellas un bebé. Por la fuerza del golpe, al menos dos vagones terminaron cayendo por un terraplén. En ese tramo, los trenes pueden circular a unos 200 kilómetros por hora en condiciones normales. Iryo es un operador privado cuya mayor parte pertenece a la italiana Trenitalia.
El caso pesa todavía más porque, nueve meses antes, otro accidente en la misma línea entre Madrid y Sevilla había cobrado 46 vidas. Además, es la peor tragedia ferroviaria del país desde julio de 2013, cuando murieron 80 personas al descarrilar un tren de alta velocidad en una curva cerca de Santiago de Compostela.
Puente argumentó que, después de dos accidentes en tan poco tiempo, alguien en su posición no podía seguir al frente del ministerio. Según su versión, tomó la decisión apenas ocurrió el choque, pero esperó unos días para hacerla pública. Sin embargo, tres días antes del anuncio había dicho en una conferencia de prensa que no pensaba dejar el puesto.
En los días previos, la presión sobre el ministro venía creciendo. Tanto partidos de oposición como algunos aliados del gobierno español le habían pedido que se fuera. Por ahora no se ha informado quién ocupará su lugar.