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SALUD

Quería ser geriatra, pero la residencia lo llevó al límite

El médico César Donoso renunció a la residencia de Geriatría de la CSS tras años marcados por la ansiedad, la depresión y jornadas extenuantes.

Redacción Nacional, 12:00 a.m. · 3 min de lectura
Quería ser geriatra, pero la residencia lo llevó al límite

El médico César Donoso inició en febrero de 2021 la residencia de Geriatría en el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid, de la Caja de Seguro Social. Sabía que dormiría poco, pero con el paso de los meses la carga se volvió insostenible y terminó renunciando en 2023, tras una etapa marcada por la ansiedad y la depresión.

Según relata, los primeros síntomas aparecieron entre el segundo y el tercer mes. Para el cuarto empezó a vapear para mantenerse despierto durante los turnos, algo que nunca había hecho. Buscó atención en el servicio de Psiquiatría del mismo hospital, donde le indicaron medicamentos en dosis altas. Describe un dilema: si los tomaba se sentía aturdido y le costaba pensar con rapidez; si no los tomaba, la ansiedad lo superaba.

En abril de 2022, al inicio de su segundo año, nació su hija mediante una cesárea de urgencia. Cuenta que la jefatura no le permitió cambiar un turno para acompañar a su esposa, por lo que tuvo que incapacitarse. Los primeros meses de la bebé también significaron noches sin descanso. Con el tiempo dice sentirse como un zombi y hoy recuerda partes de ese año casi sin memoria, sin saber si eso se debía a los medicamentos, al agotamiento o a ambos.

Uno de los episodios que más recuerda ocurrió en un turno de jefatura. Sin supervisión presencial de especialistas, él y un residente de primer año atendieron 17 admisiones, y la jornada se extendió hasta cerca de las 10 u 11 de la noche. También relata que un compañero terminó incapacitado tras una fuerte discusión con la jefatura durante el pase de visita. Pidió su traslado al Hospital de la 24 de Diciembre, donde describe un ambiente docente sano, pero la jefatura del Complejo rechazó la carta y nunca le dio trámite. Destaca, en cambio, las buenas experiencias en neumología y reumatología, donde recibió correcciones acompañadas de explicaciones.

La situación llegó a un punto crítico. Según cuenta, tuvo un episodio que su psiquiatra definió como un intento de suicidio, y al preguntarle por qué lo había hecho, su respuesta fue que estaba demasiado cansado. Al llegar a su tercer año, en 2023, regresó a Geriatría con entre 40 y 50 pacientes a cargo y como primera llamada de Urgencias, con días que terminaban entre las 10 y las 11 de la noche. Su psiquiatra le planteó que las dosis ya estaban en el punto más alto y que no podían aumentarse sin afectar su capacidad para atender pacientes, por lo que la única alternativa era renunciar.

Hoy César trabaja como médico general en un hospital privado y cursa a distancia una maestría en Geriatría en una universidad de Costa Rica. No descarta volver a intentar la especialidad, pero para regresar a una residencia de la CSS tendría que concursar de nuevo y asumir consecuencias administrativas, entre ellas devolver parte de la inversión que la institución hizo durante su formación. Una geriatra que conoce su trayectoria le ha pedido recientemente que vuelva a concursar.

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