Rusia investiga la muerte de una trabajadora en un laboratorio de peste en Siberia
La OMS pidió más información a Moscú, mientras las autoridades aseguran que los contactos de la mujer dieron negativo en pruebas de peste neumónica.
La Organización Mundial de la Salud pidió a Rusia más información sobre la muerte de una trabajadora de un laboratorio de investigación de la peste ubicado en Siberia. Todavía no se sabe qué provocó que la mujer enfermara, y las noticias publicadas sobre el caso han generado una ola de especulaciones.
Las autoridades rusas mantienen la investigación sobre la causa del fallecimiento. Según su versión, todas las personas que tuvieron contacto con la técnica del laboratorio resultaron negativas en las pruebas de peste neumónica. En un comunicado indicaron además que los análisis no detectaron ningún microorganismo vinculado a las actividades profesionales de la paciente, por lo que el caso aún no está del todo aclarado. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Washington lo sigue con mucha atención, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que no hay motivo de alarma.
La peste neumónica es una infección pulmonar muy grave, considerada la forma más virulenta de la enfermedad. Existen otras dos variantes: la bubónica, que afecta a los ganglios linfáticos, y la septicémica, que afecta a la sangre. La neumónica puede aparecer tras una infección inicial por cualquiera de ellas. Entre sus síntomas figuran la dificultad para respirar, el dolor en el pecho y, con frecuencia, la tos con sangre en la expectoración. Según la OMS, su período de incubación es muy corto, a veces de apenas 24 horas. Si no se diagnostica y trata rápidamente, casi siempre resulta mortal, aunque responde bien a los antibióticos cuando el tratamiento empieza a tiempo.
La peste se contagia por la picadura de una pulga infectada o al manipular un animal enfermo. La forma neumónica también puede pasar de persona a persona, por medio de gotitas expulsadas al toser que otra persona inhala. La bacteria causante, Yersinia pestis, persiste en reservorios animales de muchas regiones, y cerca de 200 especies de roedores pueden albergarla en América, Eurasia y África. Cada año se registran entre 1.000 y 3.000 casos en el mundo, la mayoría de tipo bubónico y muchos en África central, aunque también se presentan en Rusia, India, China y Estados Unidos. Se cree que la forma neumónica fue el principal tipo de peste en la Peste Negra que mató a millones de personas en Europa durante el siglo XIV.
Los expertos consultados explican que el estudio de la peste requiere laboratorios que trabajen con el organismo vivo. Según señalan, esa labor es necesaria para diagnosticar la enfermedad, desarrollar vacunas y vigilar la resistencia a los antibióticos. Un especialista del Imperial College de Londres indicó que las personas con un alto riesgo de exposición podrían recibir profilaxis con antibióticos o cuarentena. Por ahora, la clave del caso ruso está en determinar si la trabajadora fallecida estaba realmente infectada por esta enfermedad.