Qué es el kratom, la planta que preocupa a las autoridades de Estados Unidos
Usada como suplemento y vendida en gasolineras, su falta de regulación y los casos recientes encienden las alarmas sobre sus riesgos.
Jeffrey Deaver, un leñador jubilado de 58 años del estado de Washington, lleva cuatro años tomando kratom para aliviar un dolor crónico de cadera y rodilla. Empezó a usarlo mientras esperaba una cirugía y no encontraba alivio con los médicos. Al principio tomó una dosis pequeña, pero fue aumentándola hasta que el dolor desapareció. Según relató, le permite dormir y funcionar con normalidad.
El kratom es una planta originaria del sudeste asiático, como Tailandia, Malasia e Indonesia. Desde hace siglos se consume molida, de forma similar al té, por sus propiedades estimulantes. Sus compuestos actúan sobre hormonas como la dopamina y producen efectos parecidos a los de los opioides. Llegó al mercado estadounidense como suplemento alrededor de 2016 y hoy se vende sin receta en pastillas, cápsulas o líquido, en tiendas de barrio, gasolineras y comercios de cigarrillos electrónicos. Por esa disponibilidad, grupos que se oponen a su venta libre la han apodado la "heroína de las gasolineras".
La preocupación creció esta semana, cuando las autoridades informaron que dos estudiantes fallecidos de la Universidad de Misisipi tenían kratom entre sus pertenencias. Las autoridades aclararon que esas muertes no se atribuyeron a la sustancia, pero advirtieron sobre su consumo.
Los expertos señalan que el principal problema es la falta de control. Como se clasifica como suplemento, el kratom no está regulado a nivel federal por la Administración de Alimentos y Medicamentos, por lo que nadie puede saber con exactitud qué contiene cada producto. Con dosis altas aumentan los efectos adversos, entre ellos la depresión del sistema nervioso central, que puede derivar en colapso cardiovascular y dificultad para respirar. También existen riesgos de adicción y síntomas de abstinencia. Una especialista de un centro de tratamiento de adicciones dijo haber atendido a personas que llegaron a tomar hasta 20 pastillas al día.
La legislación varía según el estado. El kratom está prohibido en 11 estados, entre ellos Alabama, Arkansas, Indiana, Louisiana, Tennessee y Wisconsin. Massachusetts fue el último en prohibirlo, mediante una orden de emergencia temporal emitida en agosto. En otros estados, como Misisipi, sigue siendo legal. Hace diez años, la agencia antidrogas DEA lo incluyó en la Lista 1, la categoría más peligrosa, pero la medida fracasó meses después tras numerosos comentarios ciudadanos en contra. Por eso, algunos estados han tomado acciones propias. Arizona, por ejemplo, demandó recientemente a una empresa que vendía bebidas a base de kratom.
En el plano internacional, el kratom también está prohibido en algunos países de Europa y Asia, además de Australia. En Malasia, su país de origen, su consumo y venta están vetados desde 1952 por la Ley de Sustancias Tóxicas. Mientras tanto, grupos que defienden la planta piden frenar los productos sintéticos que se presentan como kratom natural, y los detractores exigen que los estados tomen más medidas.