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Panamá revisa su reglamento sísmico y pide más ingenieros estructurales

El doctor Francisco Grajales repasó la evolución de la normativa antisísmica y los retos que enfrenta el diseño estructural del país.

Redacción Nacional, 6:30 p.m. · 2 min de lectura
Panamá revisa su reglamento sísmico y pide más ingenieros estructurales

El doctor Francisco Grajales hizo un recorrido por la historia de la normativa sísmica en Panamá, desde las primeras propuestas hasta los desafíos que el país tiene por delante. Su intervención llega en un momento en que las edificaciones panameñas recibieron elogios tras un reciente sismo.

El primer esfuerzo formal en diseño antisísmico se dio en 1976, cuando la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) elaboró el Código Antisísmico de Panamá. En 1981 ese código se actualizó como CEP-81, pero no tenía fuerza legal. Esa condición llegó en 1984 con el Reglamento Estructural Panameño (REP-1984), que se convirtió en ley y fijó por primera vez la obligación de diseñar las estructuras según sus criterios. Esa primera versión usó un mapa de zonificación basado en la sismicidad histórica, en mapas de epicentros y en criterios técnicos norteamericanos, con énfasis en la zona del Canal.

Las revisiones de 1994 y 2004 marcaron un cambio importante. La normativa dejó de depender de apreciaciones cualitativas y pasó a usar cálculos matemáticos para cuantificar la aceleración del terreno. Los mapas de zonas se transformaron en mapas de coeficientes de aceleración máxima.

Otro hito fue 2014, cuando la Autoridad del Canal de Panamá autorizó transferir sus datos y estudios sísmicos al Instituto de Geociencias y a la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura (JTIA). Con esa base se hizo una validación conjunta con especialistas internacionales. Luego, el REP-2021 ajustó las metodologías determinísticas y probabilísticas para afinar las curvas de isoaceleración en regiones como Chiriquí.

Hacia adelante, el comité encargado de la normativa identificó cuatro retos prioritarios. Uno es evaluar si conviene usar mapas orientados al riesgo sísmico, para alinearse con los estándares internacionales más avanzados. Otro es formalizar por ley un proceso obligatorio de inspección y control de calidad durante la construcción, porque, según el experto, una norma moderna no sirve de nada si lo ejecutado en obra no respeta los planos.

En cuanto al talento humano, se busca aumentar la cantidad de ingenieros estructurales con amplia experiencia. Grajales señaló un dato que llama la atención: mientras en el REP-1984 el 77% de los miembros del comité eran especialistas en estructuras y el 23% provenía de otras áreas, en el REP-2021 la proporción de estructurales es menor. Para revertir esa tendencia, considera necesario trabajar de la mano con las universidades.

El experto insistió en la importancia de incorporar especialistas en ingeniería sísmica, sismología y paleosismología, en beneficio de la seguridad nacional.

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