Punch servirá también para cubrir gastos de reconstrucción tras el terremoto
El Gobierno amplía el uso de la billetera digital, que llegará también a beneficiarios de otros programas sociales sin costo.
La billetera digital Punch, que hoy usan cientos de miles de estudiantes para recibir las becas del Pase-U, tendrá una nueva función. Desde ahora también podrá usarse para cubrir gastos vinculados a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto ocurrido el pasado 9 de octubre.
La decisión se anunció durante el Consejo de Gabinete del lunes 2 de noviembre, después de que la Caja de Ahorros presentara un informe sobre el avance de esta herramienta. Punch busca facilitar la entrega de las ayudas económicas del Gobierno Nacional, y los resultados presentados muestran un crecimiento importante en su uso.
Según los datos expuestos, en los últimos tres meses más de 709 mil beneficiarios del programa Pase-U han recibido sus pagos a través de Punch. Además, se han entregado más de 414 mil tarjetas Mastercard y se han descargado más de 424 mil billeteras digitales en teléfonos celulares.
La plataforma no se limitará a los estudiantes. Andrés Farrugia, gerente general de la Caja de Ahorros, explicó que el servicio también estará disponible sin costo para beneficiarios de otros programas sociales, entre ellos Red de Oportunidades, 120 a los 65 y Ángel Guardián.
Uno de los puntos destacados es que los usuarios podrán consultar el saldo de su billetera aunque no tengan datos móviles en su teléfono. Esto será posible gracias a una alianza con Más Móvil Panamá.
La iniciativa forma parte de un plan del Gobierno para canalizar por esta vía la totalidad de las ayudas sociales, que representan más de B/.2,600 millones al año. Según las autoridades, Punch también busca facilitar la bancarización de personas de escasos recursos y permitir un mayor seguimiento del dinero público destinado a programas sociales.
No obstante, la tarjeta tendrá restricciones. No podrá utilizarse para pagar en establecimientos como bares y salones de belleza, ni en otros comercios que determine el Ifarhu.