España se moviliza por la vivienda tras la derrota del Gobierno en el Congreso
Madrid y decenas de ciudades salen a la calle este sábado mientras crece la presión para adelantar las elecciones generales.
España vive este sábado una nueva jornada de protestas por la vivienda, con marchas en Madrid y en otras ciudades. La movilización llega después de un fuerte golpe al Gobierno del socialista Pedro Sánchez, que no logró sacar adelante dos decretos destinados a facilitar el acceso a una casa.
El Congreso rechazó el viernes ambas iniciativas. El Ejecutivo intentó hasta el último momento aprobarlas, pero no tiene mayoría en una Cámara muy fragmentada. Al final, los votos de la derecha, la extrema derecha y Junts, partido independentista catalán, bastaron para tumbarlas. El resultado reabrió el debate sobre un posible adelanto de las elecciones generales, que están previstas para mediados de 2027.
Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal fuerza de la oposición, pidió que el presidente convoque los comicios cuanto antes. Según el dirigente conservador, Sánchez ya no cuenta con respaldo ni en la calle ni en el Parlamento. Por su parte, el Sindicato de Inquilinas, uno de los organizadores de las marchas, sostiene que existe una brecha entre lo que reclama la ciudadanía y lo que votan los partidos en el Congreso.
En Madrid, algunos manifestantes acampan desde hace una semana en la céntrica Puerta del Sol. Las marchas partirán al mediodía desde distintos puntos de la ciudad para confluir en la Plaza de Cibeles, también en el centro histórico de la capital. Movilizaciones similares, que reclaman una huelga general, se realizarán en unas medio centenar de ciudades del país.
Las protestas ganaron fuerza la semana pasada tras el caso de Maricarmen Abascal, una madrileña de 87 años que fue desalojada del apartamento donde vivía desde hacía siete décadas. Un fondo de inversión compró el inmueble y pretendía subirle el alquiler un 275 %, según la información conocida.
La escasez de vivienda es un problema de larga data en España, como en muchas capitales europeas. Según el Banco de España, el país, con casi 50 millones de habitantes, arrastra un déficit de unas 700.000 viviendas. A esto se suma la poca oferta de vivienda pública y el fuerte aumento de los alquileres, impulsado por una demanda creciente ligada al turismo y al crecimiento de la población, en parte vinculado a la inmigración.