Panamá lleva desde 2014 un plan financiero para desastres naturales
El Ministerio de Economía y Finanzas explicó cómo esta herramienta ayuda a prever recursos para emergencias sin recortes presupuestarios improvisados.
Desde 2014, Panamá cuenta con un marco estratégico para la gestión financiera del riesgo de desastres. Su función es planificar el dinero que el Estado necesita para responder a emergencias y evitar que, cuando ocurran, haya que mover fondos de otras partes del presupuesto de manera improvisada.
Lo explicó Francisco Álvarez, director de Inversiones, Concesiones y Riesgos del Estado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), durante un panel de expertos sobre finanzas verdes en América Latina y el Caribe. La actividad fue organizada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Según Álvarez, la herramienta busca proteger las finanzas públicas del impacto económico de los desastres naturales. Para eso identifica las amenazas y combina distintos mecanismos de financiamiento, según la frecuencia y la magnitud de cada evento.
El funcionario también resaltó que la gestión del riesgo debe formar parte de la planificación de la inversión pública. La idea es que el Estado pueda anticiparse a las emergencias y contar con recursos para atenderlas sin afectar otras prioridades presupuestarias.
La participación del MEF en el encuentro regional sirvió para subrayar la necesidad de integrar la gestión financiera del riesgo en las políticas públicas. Además, se planteó la importancia de impulsar mecanismos que apoyen la sostenibilidad fiscal y una respuesta más oportuna ante fenómenos naturales.
El tema cobra relevancia en medio de los daños causados por un reciente terremoto en Panamá. En ese contexto, la planificación financiera permite estimar los recursos para la asistencia humanitaria, la recuperación de infraestructura y la reconstrucción de las zonas afectadas.