Panamá busca recuperar conectividad y turismo tras el sismo de 7,7
La Autoridad de Turismo y el BID coinciden en que hay que reconectar los destinos afectados y mantener la confianza de los visitantes.
El país intenta mantener su imagen internacional como destino turístico y restablecer el acceso a las zonas golpeadas por el terremoto de magnitud 7,7 ocurrido el viernes 9 de octubre. El sismo y las cientos de réplicas que le siguieron afectaron sobre todo el interior, incluida la península de Azuero. No hubo víctimas mortales, pero sí daños en edificaciones e infraestructura.
La emergencia llegó en un buen momento para el sector. La administradora de la Autoridad de Turismo de Panamá, Gloria de León, dijo durante un foro de capacitación en la capital que el turismo crecía a doble dígito, con un 18,15 por ciento. Según sus cifras, hasta julio de 2026 más de 2,04 millones de visitantes ingresaron al país, con un gasto turístico superior a 4.449 millones de dólares. También reportó 14 puntos de ocupación hotelera en comparación con 2025.
De León reconoció que la situación es difícil. Afirmó que el mensaje hacia el exterior debe ser preciso y prudente, pero también reafirmar que el país está listo para recibir a los visitantes. Admitió que todavía no se puede saber con certeza hasta qué punto el sector se verá afectado antes de diciembre, y que habrá un antes y un después del terremoto en materia turística. Para evitar que los destinos pierdan atractivo, propuso fomentar el turismo interno, siempre cuidando la seguridad de los locales y de los extranjeros.
Daniel Arévalo, representante de BID Invest, también participó en el foro. Indicó que la industria mostraba una evolución positiva antes del sismo, con más de tres millones de visitantes en 2025 y más de dos millones entre enero y julio de este año. Advirtió de las dificultades de las comunidades afectadas y de la urgencia de reconectar los destinos, pues la red vial sufrió daños y se necesita para que lleguen turistas y ayuda.
Arévalo también planteó que el sismo debe impulsar la construcción de obras capaces de resistir distintos fenómenos naturales, incluidos los terremotos. Explicó que, aunque suele hablarse de resiliencia climática, el país también debe prepararse para eventos sísmicos, porque la naturaleza puede manifestarse de cualquier forma.