Piden incluir la contaminación del río Tijuana en la revisión del T-MEC
Organizaciones ambientalistas advierten que las lluvias podrían arrastrar residuos hacia la frontera y el Pacífico, mientras las autoridades realizan trabajos preventivos.
Millones de litros de aguas residuales y toneladas de desechos recorren el río Tijuana, un cauce que cruza la frontera entre México y Estados Unidos y termina en el océano Pacífico. Frente a este problema, organizaciones ambientalistas presionan para que el saneamiento forme parte de la revisión del T-MEC, el tratado comercial que hoy está en proceso de evaluación.
El martes 6 de octubre, la directora de Comunicación y Políticas Públicas de la asociación Costa Salvaje, Fay Crevoshay, explicó que la solución debe darse por etapas y en distintos puntos de la cuenca. Según ella, el esfuerzo requiere la participación de autoridades, organizaciones civiles y sectores empresariales de ambos países, porque no se puede resolver todo de una sola vez.
Crevoshay advirtió que las lluvias pueden movilizar los residuos acumulados en distintas zonas de Tijuana hacia el cauce, cruzarlos hacia la frontera y llevarlos hasta el Pacífico. Indicó que existe urgencia por la llegada del llamado súper El Niño, fenómeno que trae lluvias intensas, por lo que las acciones de prevención deben adelantarse.
La presión ambiental llegó a la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), organismo intergubernamental creado en 1994 por Canadá, Estados Unidos y México. Ahí, la organización San Diego Coastkeeper presentó una petición que cuestiona la aplicación de las leyes ambientales mexicanas en el manejo de las aguas residuales de Tijuana. A esta iniciativa se sumaron Pronatura Noroeste, Wildcoast y Sierra Club, que pidieron a las autoridades comerciales estadounidenses incluir compromisos ambientales exigibles en la revisión del acuerdo.
Se trata de un río intermitente, que solo lleva agua durante las lluvias. Nace en México, atraviesa Tijuana y desemboca al sur de San Diego. La contaminación supera la capacidad de la infraestructura hidráulica, y las descargas y residuos llegan hasta el Pacífico, afectando a comunidades costeras que sufren las consecuencias de un problema generado en ambos lados de la frontera.
Por su parte, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) realiza trabajos preventivos para reducir el riesgo de inundaciones y mantener operativa su infraestructura. Su directora, Mónica Vega Aguirre, informó que hasta la semana pasada se habían retirado 4,000 metros cúbicos de azolve y limpiado varios kilómetros de la canalización del río.
Vega Aguirre señaló que existe una mesa multidisciplinaria con participación de los tres órdenes de gobierno. Además, dijo que la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, gestiona ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) la limpieza de la canalización, una tarea que será clave para enfrentar la temporada de lluvias.