Ocho personas duermen en un portal tras el terremoto en Tonosí
Denuncian que solo recibieron una bolsa de comida y piden carpas, colchones y medicinas para dos mujeres encamadas.
En la comunidad de Maquencal, en el corregimiento de Corocita, distrito de Tonosí, provincia de Los Santos, las familias afectadas por el terremoto del pasado 9 de octubre siguen sin un lugar seguro donde dormir. Las viviendas sufrieron daños, y varias personas han tenido que buscar refugio como pueden.
Ocho personas, entre ellas dos niños pequeños, permanecen en el portal de una casa. Según el testimonio recogido, la ayuda recibida hasta el momento se limita a una bolsa de alimentos, insuficiente para cubrir las necesidades del grupo.
Arelys Marisol Saiz Núñez, residente de Llano de Piedra, denunció la situación y pidió apoyo urgente. Indicó que una familia vive en una sola casita y que otras ocho personas se acomodan en un rancho, por lo que pidió que se les ubique en un espacio adecuado y se les facilite, al menos, una carpa para pasar la noche.
Entre los afectados hay dos mujeres encamadas. Una necesita pañales para adultos, y la otra tiene dificultades para conseguir un medicamento para controlar la presión arterial. Arelys también contó que una señora presenta las piernas muy hinchadas, algo que preocupa por las condiciones en que viven.
Las lluvias han provocado crecidas e inundaciones en sectores de Corocita, mientras las réplicas mantienen a los residentes en alerta por posibles deslizamientos de tierra. Según explicó, el terreno de Maquencal es de lomas, y cada sismo aumenta el temor a que la tierra se desprenda.
La propia Arelys vivió momentos de angustia durante el terremoto. Estaba sola en su casa cuando comenzó a temblar, y su vivienda, que apenas tenía unos meses de construida, también quedó inhabitable. Ahora vive junto a su hijo en una pequeña casa de madera ubicada detrás de la propiedad. A pesar de su situación, ha recorrido comunidades afectadas para conocer sus necesidades y gestionar apoyo. Además, logró trasladar a sus padres desde La Rana, una comunidad de difícil acceso a la que se llega tras unas cuatro horas de caminata desde Llano de Piedra, porque los vehículos no pueden entrar.
Las familias necesitan alimentos secos, ropa, carpas, colchones, pañales para adultos y atención médica, sobre todo para las personas encamadas. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 6769-2048 para coordinar la entrega de donaciones y artículos de primera necesidad.