Cabozantinib con inmunoterapia amplía opciones y mejora la supervivencia en cáncer renal avanzado
Un oncólogo español explicó en Panamá los resultados del tratamiento combinado y el avance de la última década. Los datos del estudio CheckMate 9ER respaldan la mejora.
La combinación del fármaco cabozantinib con inmunoterapia amplía las opciones para pacientes con carcinoma renal avanzado, y los resultados muestran una mejora en la supervivencia. Así lo explicó el oncólogo español Javier Molina Cerrillo, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, especialista en tumores genitourinarios y neuroendocrinos. Para el médico, contar con una alternativa nueva representa esperanza para el paciente.
Molina Cerrillo fue uno de los cuatro especialistas que participaron este mes en Ciudad de Panamá en una jornada organizada por Adium. El encuentro reunió a oncólogos clínicos centroamericanos para compartir conocimientos y actualizar prácticas en cáncer renal, hepatocarcinoma, cáncer diferenciado de tiroides y tumores neuroendocrinos en etapas avanzadas. Además de él, participaron Agustín Falco, Federico Esteso y Federico Losco.
Según Adium, el cabozantinib ya está aprobado en Centroamérica para carcinoma renal avanzado, carcinoma hepatocelular y cáncer diferenciado de tiroides refractario al radioyodo. En los tumores neuroendocrinos, la aprobación sigue pendiente en El Salvador, República Dominicana y Nicaragua. En el cáncer renal avanzado el medicamento se usa junto con nivolumab, mientras que en las demás indicaciones se administra solo.
El fármaco bloquea proteínas relacionadas con el crecimiento del tumor y con la formación de nuevos vasos sanguíneos, proceso conocido como angiogénesis. Cuando se combina con nivolumab, actúa junto con la inmunoterapia para favorecer el control de la enfermedad. Molina Cerrillo señaló que en España acumulan unos 10 años de experiencia con este medicamento y que su mecanismo abarca tres dianas terapéuticas distintas en una sola pastilla.
Los resultados finales del estudio fase III CheckMate 9ER, publicados en la revista Annals of Oncology, muestran que los pacientes tratados en primera línea con nivolumab y cabozantinib alcanzaron una supervivencia global mediana de 46,5 meses. Quienes recibieron sunitinib llegaron a 35,5 meses. El seguimiento mediano fue de 5,6 años.
El especialista recordó que, antes de 2005, los pacientes con metástasis por cáncer de riñón vivían menos de un año, unos once meses. Según su estimación, en las dos últimas décadas la sobrevida de estos pacientes se ha multiplicado por cinco, gracias a la incorporación de terapias dirigidas e inmunoterapia.