Cinco capacidades cerebrales que influyen en el futuro, según una experta
Gladys Kali sostiene que el entorno social entrena la mente y que elegir bien a quienes nos rodean es clave para avanzar.
Gladys Kali, experta en neurociencia y liderazgo consciente, sostiene que tenemos cinco capacidades cerebrales que influyen en nuestro futuro. Según explica, estas se entrenan observando, imitando y adaptándose a las personas que nos rodean, que moldean nuestra mente de manera constante. Por eso, a su juicio, elegir bien el entorno también forma parte de la salud cerebral.
Ante la pregunta de por qué tantas personas inteligentes, preparadas y con experiencia no avanzan como esperan, Kali responde que la clave no está solo en la disciplina o el talento individual, sino en lo que llama el "ecosistema humano", es decir, el grupo con el que más nos relacionamos. Las conversaciones, los estándares y las opiniones de ese entorno influyen en nuestras decisiones, en nuestras ambiciones y en lo que consideramos posible.
A partir de esa idea, Kali diseñó el modelo "Los 5 cerebros que deciden tu futuro", que identifica cinco capacidades neurosociales necesarias para un crecimiento sostenido. Mediante un test, la herramienta permite detectar qué área predomina en el entorno de una persona, qué bloqueos frenan su progreso y qué aspectos conviene reforzar.
La experta reconoce que el trabajo personal, como leer, aprender y cuestionar hábitos, sigue siendo necesario. No obstante, afirma que cuando ese esfuerzo se combina con un entorno que impulsa, el cambio se acelera. En su opinión, modificar la personalidad es complejo, mientras que intervenir en el entorno cotidiano resulta más accesible y es allí donde comienza la transformación.
El primer cerebro permite verse con objetividad, hacer preguntas incómodas y detectar las autojustificaciones. Para entrenarlo, Kali sugiere preguntar una vez al mes a una persona de confianza si existe algo que uno hace y que lo frena sin darse cuenta. El segundo se vincula con sentirse respaldado por personas que tienen una fe firme, lo que reduce el miedo y aporta seguridad. Frente a una persona que duda de sí misma, la recomendación es recordarle una ocasión en que superó algo parecido, porque el cerebro necesita evidencias más que frases motivacionales.
El tercer cerebro se relaciona con el sentido de pertenencia a una comunidad, que hace menos solitario sostener el esfuerzo. Para fortalecerlo, Kali propone fijar una fecha y una hora exactas para compartir tiempo de calidad, en lugar de repetir que hay que verse. El cuarto cumple la función de confrontar el desempeño, cuestionar lo que se asume como normal y elevar la exigencia, y se entrena con alguien que no permita salirse siempre con la suya. El quinto conecta con personas que buscan innovación, aprendizaje y experiencias distintas, lo que rompe la monotonía y estimula la plasticidad cerebral. Para cultivarlo, la experta recomienda conversar con personas de otros sectores, asistir a eventos de disciplinas desconocidas y hacer preguntas con curiosidad genuina.