Niño rescatado en Soná vive con miedo y familias esperan respuestas tras el terremoto
Once días después del sismo, decenas de familias de El Paraíso y la cabecera siguen bajo carpas sin saber si sus casas serán reconstruidas o reubicadas.
Kendrick, de 5 años, fue rescatado con vida de entre los escombros de su vivienda en El Paraíso n.° 3, en Soná. Hoy el temor no se le ha quitado. Cuando se le preguntó si aún tenía miedo, respondió que sí mientras jugaba con el celular de su mamá, sentado en una silla bajo una carpa donde vive con su familia. Su madre cuenta que el miedo es constante. Al entrar a una casa de bloques que un vecino les ofreció, el niño advirtió que se iba a caer y teme volver a quedar sepultado.
Su padre, Reymundo González, relató los angustiosos minutos posteriores al temblor. Al salir todos de la vivienda, la familia notó que faltaban Kendrick, un primo de 7 años y una tía. La mujer había protegido a los dos niños debajo de una cama de hierro. Tras varios minutos de búsqueda entre los escombros, el padre escuchó una voz y, junto a vecinos, logró sacar con vida a los tres familiares. La tía sufrió un golpe en el brazo.
Otras familias también perdieron sus casas. Jessica Fuller estaba en la sala con su bebé de 10 meses cuando sintió el movimiento. Salieron corriendo y, a pocos metros de la puerta, vieron cómo colapsaban las viviendas. Todos sobrevivieron, pero el esfuerzo de años quedó reducido a escombros. Máxima Díaz, por su parte, se encontraba en la ciudad capital y supo por teléfono que su casa había sido destruida. Su sobrino, que cuidaba la vivienda, no estaba adentro cuando ocurrió el sismo.
Estas familias, entre las decenas afectadas en Soná, coinciden en la incertidumbre. Según sus testimonios, once días después del terremoto no han recibido respuestas sobre si sus viviendas serán reconstruidas o si deberán ser reubicadas. González afirmó que solo el representante del corregimiento se ha acercado a conversar con ellos. Duermen en carpas, expuestos a la lluvia, y temen que los niños se enfermen. Jessica no sabe qué pasará con su casa ni con la de su madre, y Máxima no sabe si debe demoler la suya o dejarla en pie. Dice que ninguna autoridad se ha presentado a orientarla. Las familias han recibido donaciones de personas solidarias, pero aseguran que ninguna autoridad local o nacional les ha dado respuestas.
El sismo también golpeó los dos principales templos de la cabecera de Soná. La iglesia San Isidro Labrador, con 149 años de historia, quedó en ruinas tras el derrumbe de su campanario y daños en gran parte de su estructura. El Santuario de San José también resultó afectado. Este fin de semana comenzó el rescate de objetos de valor para la comunidad, entre ellos una reliquia del papa Sixto II. El párroco Juan José Concepción indicó que, una vez recuperados los objetos, la estructura será demolida. El Ministerio de Cultura se encargará de la reconstrucción, por tratarse de una iglesia colonial. El sacerdote expresó el deseo de que el templo sea reconstruido lo más parecido posible.