Nicaragua elimina la vicepresidencia y crea los designados presidenciales
La Asamblea aprobó en primera legislatura una reforma constitucional que aún necesita una segunda aprobación para entrar en vigor.
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el oficialismo, aprobó en primera legislatura una reforma constitucional que elimina la vicepresidencia de la República. En su lugar crea la figura de designados presidenciales. La votación fue unánime, pero el cambio todavía debe pasar por una segunda legislatura antes de entrar en vigor.
La enmienda modifica el artículo 126 de la Constitución, donde se institucionaliza la figura de los designados. Según el texto, quienes ocupen esos cargos serán nombrados por los copresidentes de la República, función que comparten Daniel Ortega y Rosario Murillo. El Parlamento está subordinado al Gobierno que encabeza esa pareja.
La legisladora sandinista Loria Raquel Dixon, primera secretaria de la Junta Directiva, explicó ante el pleno que la iniciativa eleva a rango constitucional la figura de los designados. Según su explicación, la Presidencia podrá nombrarlos y asignarles las funciones que considere necesarias.
La oposición cuestionó la medida. Félix Maradiaga, dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado, habló de un tercer cambio constitucional en menos de tres años y sostuvo que el régimen no logra resolver su problema de sucesión. Criticó que los designados no tengan funciones definidas, origen electoral ni más legitimidad que la del funcionario que los nombra. También señaló que las reformas anteriores, que permitieron varios vicepresidentes y crearon la copresidencia, no guardan coherencia entre sí. Maradiaga fue excarcelado y expulsado a Estados Unidos el 9 de febrero de 2023, junto a otras 221 personas.
Maradiaga afirmó que Ortega tiene edad avanzada, deterioro físico visible y un declive cognitivo. Además, mencionó que el nombre de Laureano Ortega Murillo, hijo de la pareja presidencial, aparece en la lista de posibles designados, y lo interpretó como un intento de sucesión dinástica. Son señalamientos de la oposición que no han sido confirmados por las autoridades.
Para que la reforma entre en vigor, debe aprobarse en dos legislaturas distintas. La próxima sesión legislativa comienza el 9 de enero.