Mulino hablará el lunes con Pedro Alliana tras la destitución de Peña
El mandatario panameño anunció la conversación en medio de la crisis bancaria paraguaya, que dejó sin acceso a sus depósitos a cerca de tres millones de clientes.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció que el próximo lunes sostendrá una conversación con Pedro Alliana, quien asumió la presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña. Mulino lo comunicó a través de sus redes sociales, donde destacó la importancia de las relaciones entre ambos países y dijo que transmitirá ese mensaje al nuevo mandatario paraguayo.
El cambio de gobierno se produjo el viernes 6 de noviembre, cuando el Senado destituyó a Peña mediante un juicio político. El proceso estuvo ligado al escándalo financiero de Ueno Bank, entidad intervenida por el Banco Central del Paraguay por problemas de solvencia. La crisis dejó a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus depósitos y provocó protestas en las calles.
Peña, de 47 años, mantenía vínculos empresariales con el grupo financiero. Según la información disponible, fue señalado por presuntamente favorecerlo con decisiones regulatorias y con el depósito de fondos públicos, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social. La destitución fue aprobada con 44 votos a favor y una ausencia, en un total de 45 senadores. El presidente del Senado, Basilio Núñez, declaró culpable al exmandatario por mal desempeño de sus funciones. Aunque Peña había presentado su renuncia el jueves, el Congreso no pudo resolver si la aceptaba o la rechazaba por falta de quórum.
La salida por juicio político también le hizo perder los fueros que habría conservado como senador vitalicio tras una renuncia. Alliana, de 52 años, asumió la Presidencia y deberá completar el mandato hasta agosto de 2028. Al tomar posesión, prometió compensar a los afectados por el «descalabro financiero» y ordenó medidas inmediatas, con prioridad para los ahorristas de menores recursos.
El sábado, Peña acudió a la Fiscalía General del Estado, en Asunción, para declarar en una investigación iniciada el jueves por presuntos delitos de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. Según el fiscal Christian Benítez, durante la diligencia se le expondrían los hechos y las pruebas, y podría ser imputado en el transcurso de la tarde. El exmandatario había pasado la noche bajo custodia en el Regimiento Escolta Presidencial, tras ser retirado de su residencia, donde manifestantes pedían que fuera trasladado a una cárcel común. También fue citado a declarar el expresidente del Banco Central, Carlos Carvallo, quien permanece detenido.
La intervención del banco desencadenó fuertes protestas, reprimidas por la Policía con camiones hidrantes y gases lacrimógenos. Aunque algunos clientes comenzaron a recuperar sus depósitos, la crisis financiera sigue siendo uno de los principales desafíos del nuevo Gobierno paraguayo.