Moody's asigna grado de inversión a Letras y Notas del Tesoro de Panamá
La calificación abre la puerta a fondos, administradoras de activos y aseguradoras que hasta ahora no podían comprar estos instrumentos locales.
Panamá quiere sumar más inversionistas que financien al Estado a través del mercado local de deuda. La calificadora Moody's Ratings asignó calificaciones propias a los programas de Letras del Tesoro y Notas del Tesoro, algo que el país no tenía hasta ahora para estos instrumentos.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) informó este lunes los resultados. Las Letras del Tesoro recibieron una nota de corto plazo de (P)P-3, mientras que las Notas del Tesoro obtuvieron una calificación de (P)Baa3. Ambas se ubican en grado de inversión, es decir, dentro de la categoría que las instituciones financieras consideran de menor riesgo.
Estas evaluaciones se derivan de la calificación soberana de largo plazo de Panamá, que también es Baa3. Según la entidad, el hecho de que los programas no tuvieran una nota propia limitaba la participación de ciertos inversionistas institucionales, como fondos de inversión, administradoras de activos y aseguradoras. Con la nueva calificación, estos actores podrían entrar con más facilidad a las subastas.
El MEF también presentó cifras sobre el interés de inversionistas extranjeros. Las tenencias internacionales de Letras y Notas del Tesoro pasaron de US$974 millones en agosto de 2024 a US$1,312 millones en septiembre de 2026, un aumento de 35%. Asimismo, los depósitos centrales de valores de Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua mantenían US$32 millones en estos instrumentos al cierre de septiembre de 2026, frente a US$300 mil en agosto de 2024.
El ministerio considera que la calificación puede diversificar la demanda en las subastas, dar más profundidad al mercado local y ayudar a que el Estado pague menos por su financiamiento. Son beneficios que, según la entidad, pesan en la gestión de la deuda pública.
Sin embargo, el alcance de la medida todavía depende de las condiciones del mercado y de cómo respondan los inversionistas en las próximas emisiones. Los resultados de esas subastas serán la prueba concreta de si el nuevo respaldo de la calificadora se traduce en más compradores y en mejores condiciones para el país.