Miles marchan en Madrid por pensiones dignas y contra su privatización
La protesta, convocada por COESPE, pide que las pensiones suban según la inflación real, en plena precampaña electoral del 29 de noviembre.
Varios miles de personas de distintas regiones de España se manifestaron este fin de semana en Madrid para defender el sistema público de pensiones y rechazar cualquier intento de privatizarlo. La marcha ocurre mientras el país se encuentra en plena precampaña para las elecciones del próximo 29 de noviembre, lo que le da un peso político adicional a la movilización.
La convocatoria corrió a cargo de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones, conocida como COESPE. Su objetivo fue exigir medidas que protejan el poder adquisitivo de los pensionistas y refuercen los mecanismos que los amparan frente a la pérdida de valor de sus ingresos.
En la cabecera de la marcha habló la portavoz nacional de COESPE, Francisca López, quien pidió que las pensiones se revaloricen de acuerdo con la inflación real. Para los convocantes, ese ajuste es la principal garantía de que los jubilados mantengan su capacidad de compra en el tiempo.
La jornada de protestas no se limitó a las pensiones. La huelga indefinida de docentes de la educación pública no universitaria de la Comunidad de Madrid continuó y el viernes cumplió su séptimo día de manifestaciones. Las miles de personas que salieron a la calle, vestidas de verde, reclamaron mejoras en el sistema educativo de la región.
Entre las demandas del sector docente figuran la reducción de horas lectivas, que pasarían de 19 a 17 en Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, y de 25 a 22 en Educación Infantil y Primaria. También piden bajar la ratio de alumnos por aula y subir los salarios.
Por otro lado, la acampada instalada en la céntrica plaza de Sol de Madrid cumple este sábado su cuarta semana. El campamento nació como reacción al desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que murió días después en el hospital. Con el tiempo, la protesta se convirtió en una reivindicación más amplia por el derecho a la vivienda, y sigue en pie en el centro de la capital.