Miles de argentinos caminan hasta Luján antes de la visita papal
Tras unos 60 kilómetros desde Buenos Aires, los peregrinos llegaron al santuario a poco más de un mes de que León XIV visite el templo.
Miles de fieles llegaron este domingo al santuario de la Virgen de Luján, en la provincia de Buenos Aires, después de recorrer unos 60 kilómetros desde la capital del país. Muchos llegaron agotados, algunos apoyados en bastones y otros sostenidos por sus compañeros de camino, pero con una emoción visible. La caminata se realiza a poco más de un mes de la visita del papa León XIV al templo.
En la madrugada, las torres de la basílica neogótica se distinguían entre la neblina mientras los peregrinos seguían llegando en grupos numerosos. La marcha, que se ha convertido en una de las mayores manifestaciones populares de la fe católica en Argentina, dejó escenas de cansancio en los alrededores del santuario. Había personas que descansaban sobre las veredas o que atendían pies hinchados y llenos de ampollas, mientras veían pasar a otros recién llegados con banderas de la Virgen y estandartes de sus parroquias.
Uno de los peregrinos es Alexis Vaquer, un trabajador de sistemas de 42 años, que llegó con los ojos llenos de lágrimas después de casi 20 horas de caminata. Vaquer explicó que una lesión en la pierna lo obligó a avanzar buena parte del recorrido con un bastón. En los momentos en que dudaba si podía seguir, desconocidos se acercaban a darle ánimo. Dijo que vino a pedir un favor a la Virgen y que, según su relato, se lo concedió. Además, afirmó que la visita de León XIV compensa en parte que el papa Francisco, argentino y fallecido en 2025, no haya podido regresar al país.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, habló durante la misa central frente a la basílica y destacó que en la peregrinación no existen diferencias ideológicas ni exclusiones, ya que el camino iguala a todos quienes lo recorren. Según los organizadores, la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján partió el sábado por la mañana desde el barrio porteño de Liniers, bajo la lluvia. El gobierno provincial bonaerense esperaba la participación de dos millones de personas.
La visita papal tiene su agenda definida. León XIV inicia su paso por Argentina el 8 de noviembre, con actividades también en la ciudad de Buenos Aires, en Córdoba y en el Cottolengo Don Orione de Claypole. Su cierre será el 11 de noviembre, con una misa en la plaza frente a la basílica de Luján, antes de partir hacia Perú. Será la primera visita de un papa a este santuario desde que Juan Pablo II rezó allí en 1982, en plena guerra de Malvinas.
La devoción se remonta a 1630. Según la tradición, un hacendado de Santiago del Estero encargó desde Brasil una imagen de la Virgen. Durante el traslado, la carreta se detuvo a orillas del río Luján y los bueyes no querían avanzar. Solo continuaron cuando bajaron el cajón que contenía la pequeña figura, y los viajeros entendieron que la Virgen quería quedarse en ese lugar. La imagen quedó bajo el cuidado de Manuel, un hombre africano esclavizado que dedicó su vida a custodiarla, y alrededor de ella se formó con el tiempo un centro de peregrinación.
El peso de la fe en el país también se refleja en las cifras. Según una encuesta del CONICET de 2019, el 62,9% de la población argentina se reconoce como católica. Mientras tanto, en el portal de la basílica se vivió un momento personal: un joven le propuso matrimonio a su pareja, que rompió en llanto y respondió que sí.