Messi se despide de la Albiceleste con gol de penalti y 126 tantos
Argentina venció 3-0 a Benín en el Monumental ante 85.000 espectadores, en una noche de homenajes y lágrimas.
Lionel Messi se despidió este martes de la selección argentina después de 21 años de carrera con la camiseta albiceleste. Lo hizo con un triunfo 3-0 sobre Benín en Buenos Aires y con su gol número 126 con la Albiceleste, que llegó desde el punto penal a los 70 minutos. Los 85.000 espectadores que llenaron el estadio Monumental corearon el tanto como si fuera la conquista de un Mundial.
El partido era difícil. Benín planteó un equipo muy ordenado y defensivamente sólido, y Messi tuvo varias oportunidades para marcar en los minutos 6, 23, 26 y 32 antes de conseguirlo. El primer gol llegó en el minuto 48, cuando el capitán ejecutó un córner que atravesó el área sin que nadie lo tocara. El central Nicolás Otamenti apareció en el centro del área pequeña y, con un toque seco, abrió el marcador 1-0.
En el minuto 61, el joven Nico Paz marcó el segundo con un disparo desde fuera del área, con efecto, que el portero Marcel Dandjinou no pudo alcanzar. Poco después, con 2-0 en el marcador, llegó el turno del propio Messi desde los 11 metros. Respiró hondo, tomó impulso y cruzó un zurdazo potente que se metió por el palo izquierdo del arquero beninés, para cerrar el resultado.
La noche tuvo también una fuerte carga emocional. Al terminar el partido, el árbitro Fernando Véjar le entregó sus tarjetas a Messi como recuerdo. Los jugadores de ambas selecciones formaron fila para saludarlo, y el público y los presentes miraron hacia el cielo para ver un espectáculo de luces con drones que dibujaban la figura del capitán y la camiseta que vistió desde su debut en 2005.
La despedida también incluyó a otro jugador que se retiró ese día. Un compañero de 38 años disputó su partido número 140 con la selección y cerró así su etapa con el equipo. Con este encuentro, el astro de 39 años cierra una de las etapas más largas y recordadas del fútbol argentino, con una noche que mezcló el juego, los homenajes y las lágrimas de un estadio entero.