Iglesia pide serenidad y solidaridad tras el sismo que dañó 13 templos
La Conferencia Episcopal llamó a la calma y al cuidado mutuo mientras las autoridades evalúan los daños en varias provincias del centro y el sur.
La Conferencia Episcopal de Panamá, que agrupa a la Iglesia Católica, difundió este sábado un mensaje de apoyo y solidaridad con la población tras el terremoto que sacudió el país. En un comunicado, la institución recordó que los panameños han salido adelante en momentos difíciles y pidió que nadie sea indiferente al dolor de los demás, sobre todo de quienes más necesitan ayuda.
Los obispos invitaron a la gente a mantener la calma, a cuidarse entre sí y a seguir las indicaciones de las autoridades competentes. También pidieron evitar la información no verificada, que puede aumentar la angustia, y prestar atención especial a niños, adultos mayores, enfermos, personas con discapacidad y familias de menores recursos.
El sismo tuvo su epicentro cerca de Tonosí, en el suroeste del país. El Servicio Geológico de Estados Unidos le asignó una magnitud de 7,7, mientras que el Instituto de Geociencias de Panamá la ajustó a 7,5. Desde entonces se han registrado más de cien réplicas. El movimiento causó daños en al menos 13 iglesias y dejó cerca de treinta heridos leves.
La Conferencia Episcopal pidió a sacerdotes y religiosos estar atentos a las necesidades de sus comunidades y mantener abiertas las parroquias, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, para que sirvan de lugar de acogida. Por su parte, el obispo de Chitré, Rafael Valdivieso, expresó cercanía, oración y solidaridad con las familias afectadas y llamó a no dejar que el miedo les quite la esperanza.
Entre los templos dañados figura la catedral San Juan Bautista de Penonomé, en el centro del país, donde una de las dos torres colapsó mientras varios sacerdotes y el obispo del municipio, Edgardo Cedeño, celebraban una reunión. En La Villa de Los Santos, en la península de Azuero, la zona más golpeada, la iglesia de San Atanasio, que preside la plaza principal, resultó tan afectada que el acceso es imposible y el último nivel del campanario se desplomó sobre la calle.
El Gobierno informó que las evaluaciones continúan en todo el país, con mayor refuerzo en Herrera, Los Santos y Veraguas, las provincias más cercanas al epicentro. Hasta el momento se revisaron 426 viviendas con daños que van de leves a totales, y unos 419 centros educativos, de más de 3.000 en el territorio nacional, también resultaron afectados. Las autoridades no han precisado en ese último reporte cuántos templos se encuentran en esa situación, dato que sí se difundió en un informe aparte que contabiliza 13 edificios dañados en cinco provincias.