Mayla murió al proteger a sus cachorros durante el sismo en Veraguas
Una misión veterinaria atiende a perros y gatos afectados por el terremoto del 9 de octubre en Quebrada Grande.
Las mascotas también sienten las consecuencias del terremoto del pasado 9 de octubre y de sus réplicas. En la comunidad de Quebrada Grande, en Veraguas, una misión de médicos veterinarios llegó para atender a perros y gatos, entre ellos cuatro cachorros que sobrevivieron al sismo, pero quedaron sin su madre.
Mayla, la perra que cuidaba a sus crías, murió cuando una viga cayó sobre la cama donde estaba. Desde entonces, su dueño se encarga de alimentar a los cuatro cachorros, que llevan siete días tomando leche de cartón. El hombre aseguró que seguirá atendiéndolos como lo hacía con su madre, con la esperanza de que logren salir adelante.
La jornada no se limitó a los cachorros. Otros residentes de la comunidad también llevaron a sus animales para recibir evaluación y cuidados veterinarios.
Nadia Guerra, veterinaria integrante de la misión, explicó que profesionales de distintas asociaciones veterinarias, junto con estudiantes de la Facultad de Medicina Veterinaria, se organizaron para asistir a las comunidades afectadas. Los equipos se distribuyeron en varios sectores, incluidos alojamientos temporales, donde las condiciones sanitarias pueden aumentar el riesgo de enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pueden transmitirse entre animales y personas.
La atención busca proteger la salud de las mascotas y prevenir posibles brotes, sobre todo en zonas donde las familias tienen dificultades para cubrir sus necesidades tras la emergencia. Mientras las comunidades intentan recuperarse de los daños materiales y emocionales, los animales también resienten los temblores. En medio de la incertidumbre, sus cuidadores siguen buscando la manera de protegerlos y garantizarles alimento y atención.