María Corina Machado visita a familiares de presos políticos cerca de Rodeo I
La líder opositora escuchó a los reclusos responder a gritos desde la cárcel, mientras se mantiene la presión por nuevas excarcelaciones y elecciones.
La líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, visitó el viernes a los familiares de presos políticos que acampan en las afueras de Caracas, frente a la temida prisión Rodeo I. Durante su visita pudo escuchar, desde el lugar, los gritos de "libertad" que llegaban desde el interior del penal.
Más de 100 parientes de detenidos políticos la recibieron coreando consignas. Una de las pancartas exigía la liberación de todos los presos políticos. Bajo un sol fuerte, Machado leyó los nombres de más de 400 personas que permanecen privadas de libertad por motivos políticos, junto con los años que cada una ha pasado tras las rejas. En total, según sus cifras, suman 1.456 años de encierro.
Luego subió a una colina, un punto donde los familiares suelen comunicarse a voces con los prisioneros. Desde allí se dirigió a los reclusos por megáfono, asegurándoles que no estaban solos. Varios de ellos respondieron con gritos de "¡Libertad!" y "Justicia y libertad", durante cerca de un minuto. Machado también afirmó que 23 presos políticos han muerto bajo custodia del Estado desde 2015 y habló de miles de perseguidos y torturados.
El campamento de los familiares se instaló pocos días después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, en enero. Machado regresó a Venezuela el 25 de octubre, tras casi diez meses de exilio. Según la fuente, alrededor de mil presos políticos han sido excarcelados este año, en el marco de una amnistía impulsada por la presidenta interina Delcy Rodríguez. Sin embargo, la ONG Foro Penal sostiene que más de 300 siguen detenidos, 68 de ellos en Rodeo I.
El mismo jueves, Machado respaldó la propuesta de Estados Unidos de declarar vacante la presidencia venezolana y convocar elecciones el próximo año. Entre las madres presentes estaba Ruth Molero, de 58 años, que lleva diez meses acampando para pedir la libertad de su hijo. Ella expresó esperanza ante la presencia de la líder opositora. Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, pidió al gobierno interino que continúe liberando a los presos políticos que aún quedan.
La visita coincidió con una ceremonia en Caracas, encabezada por Rodríguez junto a autoridades estadounidenses, para reinaugurar una plaza dedicada a George Washington. Según la información disponible, es la primera vez en casi tres décadas de gobiernos chavistas que un mandatario venezolano participa en un acto de ese tipo, en un país donde la retórica antiimperialista ha sido una constante.