Macron condena la violencia en Francia y promete ayudas a comerciantes afectados
El presidente atribuyó los saqueos a grupos de extrema izquierda y delincuentes, y pidió no confundirlos con los manifestantes pacíficos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, rechazó cualquier justificación de la violencia que sacudió varias ciudades de Francia tras las protestas del sábado. En un discurso televisado este domingo, afirmó que nada explica ni excusa los saqueos y los disturbios, y expresó su rabia y su vergüenza ante calles devastadas.
Macron pidió no confundir a los vándalos con los cientos de miles de personas que marcharon de forma pacífica contra el encarecimiento de la vida. Consideró legítimos sus reclamos, aunque no anunció medidas concretas más allá de asegurar que su gobierno hace todo lo posible.
Según el mandatario, los destrozos fueron cometidos por militantes de grupos de extrema izquierda junto a numerosos delincuentes, y dijo que los responsables pagarán y responderán por sus actos. También prometió ayudas rápidas para comerciantes y artesanos afectados por los saqueos. Durante el caos, varios ayuntamientos fueron incendiados o dañados.
El episodio pone bajo presión al gobierno, acusado de no haber previsto el riesgo de desbordamientos. Macron pidió sacar todas las lecciones en materia de información y anticipación, y prometió transparencia total. Además, se refirió a los jóvenes que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones en los liceos, y pidió escucharlos sin prejuicios y sin minimizar sus dificultades.
El presidente también hizo un llamado a la clase política para condenar sin ambages la violencia urbana. Lo hizo en medio de las acusaciones del gobierno y de la extrema derecha contra el partido de izquierda radical La Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon, por supuestamente alentar los disturbios. Macron advirtió que el país necesita orden y calma, y que merece una buena elección presidencial, que se celebrará en seis meses y en la que él ya no puede presentarse.