Lula y Flávio Bolsonaro se disputan Brasil en una carrera muy ajustada
Con más del 30 % del escrutinio, Flávio Bolsonaro suma 50,4 % frente al 49,5 % de Lula, en medio de una polémica ampliación del horario de votación.
Brasil comenzó a conocer los primeros resultados de la segunda vuelta presidencial de este domingo, en la que el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta al senador derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Este último lideró la primera vuelta.
Con más del 30 % del escrutinio contabilizado, Flávio Bolsonaro aparecía con 50,4 % de los votos, mientras que Lula tenía 49,5 %. Es una diferencia mínima, y todavía no hay un ganador definido. En la primera vuelta, Flávio había obtenido 47 % y Lula 45 %.
La jornada se alargó por una decisión judicial. El magistrado del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin ordenó extender dos horas el horario de votación, a petición de la campaña de Lula, que denunció que en varias ciudades las autoridades restringían el acceso al transporte público. Flávio también pidió tiempo adicional en tres estados por mal clima, y Lula solicitó la ampliación en nueve estados. El punto es importante porque muchos brasileños dependen del transporte público para votar en ciudades donde están empadronados pero quizá no viven, y los simpatizantes de Lula suelen depender más de ese servicio.
El resultado tiene peso regional. Un triunfo de Flávio Bolsonaro inclinaría hacia la derecha al país más grande de América Latina y lo acercaría a Estados Unidos, en línea con un giro conservador más amplio en la región. Lula, de 80 años, busca su cuarto mandato, mientras que Flávio, de 45, prolongaría la ola de victorias de candidatos afines al presidente Donald Trump.
La campaña estuvo marcada por escándalos de corrupción, incertidumbre económica y acusaciones de injerencia estadounidense a favor de Flávio, algo que Washington niega. También pesó la condena de Jair Bolsonaro en 2025 por planear un golpe de Estado en 2022, y la promesa de Flávio de liberar a su padre si gana. Lula calificó como intimidación los aranceles y otras medidas punitivas de Trump, y acusó al gobierno estadounidense de intentar influir en la votación. En lo económico, aunque la desigualdad y el desempleo bajaron, Lula ha tenido dificultades con un electorado agobiado por el costo de vida y las deudas familiares.
Los precedentes históricos favorecen a Flávio, ya que ningún candidato había ganado la presidencia tras quedar segundo en la primera vuelta. Además, el buen desempeño de su Partido Liberal y de otros políticos de derecha en las elecciones al Congreso podría facilitarle el camino legislativo o complicar la gobernabilidad de Lula.