Lula y Flávio Bolsonaro buscan apoyos para la segunda vuelta en Brasil
Ambos candidatos mueven sus fichas tras una primera vuelta en la que Flávio Bolsonaro quedó al frente con 47.03 % de los votos.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), comenzaron este lunes las conversaciones para sumar respaldos de cara a la segunda vuelta, que se celebra el 25 de octubre. El día anterior, en la primera vuelta, Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 % de los votos y Lula 45.16 %.
El resultado vino acompañado de un fuerte avance del Partido Liberal (PL), la formación de Flávio Bolsonaro, tanto en el Congreso Nacional como en los gobiernos regionales. Lula, que el domingo reconoció que la derrota en la primera ronda le tomó por sorpresa, se reunió a puerta cerrada en Brasilia con responsables de su campaña, ministros y aliados políticos para diseñar la estrategia de cara a la siguiente votación.
Según medios locales, en ese encuentro se habló de acelerar la aprobación de un proyecto de ley para reducir la semana laboral, una de las banderas de la campaña progresista de Lula.
Del lado opositor, Flávio Bolsonaro busca el respaldo de União Brasil, Republicanos y Progresistas (PP), tres partidos de centroderecha que suman 128 diputados y que no respaldaron a ningún candidato en la primera vuelta. Así lo afirmó el presidente del PL, Valdemar Costa Neto. El partido también quiere atraer a los aspirantes que quedaron fuera de la contienda. El más destacado es el conservador Ronaldo Caiado, cuarto con 2.18 % de los votos, quien según un aliado podría anunciar su apoyo a Flávio Bolsonaro este martes. Por su parte, Augusto Cury (2.89 %) y Renan Santos (2.24 %) aseguraron por ahora que no respaldarán a nadie.
En otro movimiento, el expresidente Michel Temer (2016-2018) expresó su apoyo explícito a Flávio Bolsonaro, al afirmar que Brasil quiere un camino distinto al que ofrece Lula. Temer y Lula mantienen una fuerte enemistad, y el mandatario lo ha llamado golpista en varias ocasiones por haber asumido el poder tras la destitución de Dilma Rousseff en 2016.
Los mercados financieros reaccionaron con entusiasmo. La bolsa de São Paulo subió 7.70 % y alcanzó un máximo histórico de 206.911 puntos. El real se apreció 4.11 % frente al dólar, que cerró en 5.00 reales en el mercado comercial. Las acciones de Petrobras, la petrolera estatal, se dispararon 8.1 %, hasta su mayor valor en la historia de la bolsa. Los inversionistas recuerdan que, durante el gobierno de Jair Bolsonaro, la empresa repartía cuantiosos dividendos, algo que se redujo bajo Lula, que ha priorizado la inversión en exploración y refino.