Lula enfrentará la mayor oposición de sus cuatro mandatos en el Congreso
El Partido Liberal será la primera minoría en ambas cámaras desde febrero, y el Centrão será clave para negociar leyes.
Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido el domingo para un cuarto mandato no consecutivo. A partir de 2027 tendrá que gobernar frente a la oposición más numerosa que ha enfrentado en el Congreso en sus cuatro gestiones, lo que le obligará a ceder en varios puntos para avanzar con sus proyectos.
El politólogo Carlos Pereira, profesor de la Fundación Getúlio Vargas, considera que el mandatario tendrá grandes dificultades legislativas y que gobernar le costará más que en sus periodos anteriores. Pereira también es investigador sénior del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales.
El Partido Liberal, de ultraderecha, postuló al senador Flávio Bolsonaro como candidato presidencial. Desde febrero, esa formación será la primera minoría tanto en el Senado, con 28 de los 81 escaños, como en la Cámara de Diputados, con 121 de los 513. En los mandatos previos, la principal fuerza opositora de Lula tuvo 84 diputados en el primero, 66 en el segundo y 99 en el actual, también del PL. Los partidos de izquierda sumarán apenas 15 senadores y 124 diputados.
La clave estará en el llamado Centrão, un bloque de partidos de centro y centroderecha que suele garantizar la gobernabilidad a cambio de cargos y beneficios públicos. Sus formaciones reúnen 246 diputados y 30 senadores. Aunque apoyaron a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta, ya señalaron que podrían acercarse al Gobierno. Gilberto Kassab, presidente del Partido Social Democrático, una de sus principales fuerzas, dijo que sus legisladores defenderán los buenos proyectos y mantendrán una relación respetuosa con el Ejecutivo.
Si el PL logra el respaldo del centroderecha, tendría 367 diputados y 57 senadores, por encima de los 308 diputados y 49 senadores que se necesitan para reformas constitucionales. Lula, por su parte, reconoció en su discurso de victoria que habrá quienes digan que gobernará con dificultades, pero afirmó que trabajará con el Congreso que eligió la ciudadanía para impulsar sus iniciativas.
En febrero de 2027 también se elegirán los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado, una de las primeras batallas del nuevo periodo. El Gobierno respalda la continuidad de Hugo Motta, del Republicanos, en la Cámara, y de Davi Alcolumbre, de Unión Brasil, en el Senado. Motta cuenta con apoyo de varios partidos de centro e izquierda, mientras que la reelección de Alcolumbre está en riesgo. El PL ya anunció un candidato para la presidencia del Senado, y una victoria suya podría afectar la agenda oficial.
Además, Lula deberá equilibrar las demandas de sus aliados con el equilibrio fiscal y sus compromisos sociales. Buena parte del Centrão, cercana a los intereses empresariales y del mercado, respalda un ajuste fiscal severo que podría reducir los programas sociales del mandatario.