Miles de estudiantes vuelven a las calles de Francia y convocan una gran marcha para el 13 de octubre
Organizaciones estudiantiles y sindicatos consideran insuficientes las respuestas del gobierno a sus reclamos sobre las condiciones en los liceos.
Organizaciones estudiantiles y sindicatos convocaron este jueves a una gran manifestación para el 13 de octubre. Según las autoridades, unas 71.500 personas volvieron a salir a las calles de París y de otras ciudades de Francia. La razón es que consideran insuficientes las respuestas del gobierno a sus exigencias de medidas concretas para mejorar el aprendizaje en los liceos.
Entre los reclamos figuran la falta de reemplazo de profesores ausentes, los horarios sobrecargados y las aulas deterioradas, que no resisten el aumento de las temperaturas. Tras reunirse con representantes estudiantiles, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció que movilizará de aquí al martes a 3.000 profesores sustitutos. Su objetivo es cubrir las ausencias en unos 500 liceos que atraviesan una situación crítica.
La protesta va más allá de la falta de docentes. Desde finales de septiembre, los estudiantes de secundaria, en su mayoría de entre 15 y 18 años, también piden cambios en el último ciclo de la secundaria. Además, exigen suspender o modificar Parcoursup, el sistema de acceso a los estudios superiores, que consideran poco transparente.
Sabrine Kharbach, vocera de la Union Étudiante, aseguró que la movilización seguirá mientras no se pongan sobre la mesa 10.000 millones de euros para el sector, y llamó a participar de forma masiva en la marcha del 13 de octubre. El pasado martes, entre 266.000 y 450.000 personas ya habían salido a protestar.
En la plaza de la Bastilla, en París, decenas de jóvenes subieron al monumento del centro. Algunos ondeaban la bandera francesa y cantaban el himno nacional. Poco después, la policía comenzó a desalojar la zona con cargas y gases lacrimógenos.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, dijo el miércoles por la noche que nadie puede quedarse indiferente ante las preocupaciones de los estudiantes. Sin embargo, aplazó las primeras decisiones para finales de octubre y no anunció medidas concretas.
Las protestas se dan en un momento delicado para el gobierno, que intenta aprobar en el Parlamento el presupuesto para 2027. El plan incluye un fuerte ajuste fiscal de 60.000 millones de dólares para reducir un déficit elevado y una deuda pública récord. El próximo año, además, los franceses elegirán al sucesor del presidente Emmanuel Macron. La ultraderechista Marine Le Pen, que encabeza los sondeos, acusó al mandatario de ponerse siempre del lado de quienes atacan a la policía.