Brasil vota entre Lula y Flávio Bolsonaro bajo la mirada de Trump
Los electores definen si el país más grande de la región se suma a la ola conservadora. Según la última encuesta de Datafolha, habría segunda vuelta el 25 de octubre.
Los brasileños acudieron este domingo a las urnas para elegir entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. La votación decidirá si el país más grande de América Latina se suma a la ola conservadora que impulsa Donald Trump en la región.
Lula, de casi 81 años, busca un cuarto mandato y advierte que la soberanía nacional está en juego frente a la presión de Trump, quien dijo seguir la elección de cerca. Hasta ahora, Trump no ha respaldado de forma explícita a Flávio, aunque ha usado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo. Lula votó en São Paulo con su habitual sombrero panamá y llamó a elegir entre fortalecer la democracia y la barbarie.
Flávio, de 45 años, fue designado candidato por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado contra Lula en 2022. En pocos meses, el senador logró acercarse a Lula en las encuestas, pese a que se supo que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre. Ha prometido una política firme contra la inseguridad y austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública.
La última encuesta del instituto Datafolha anticipa que ninguno de los dos alcanzará el 50 por ciento necesario para ganar en primera vuelta, por lo que sería necesaria una segunda el 25 de octubre. Los centros de votación cerraron a las 17:00 hora local y de inmediato comenzaría el conteo de las urnas electrónicas.
Lula cuenta con su base en el empobrecido noreste, entre votantes de bajos ingresos, católicos y mujeres. Bolsonaro lidera en el sur, entre los sectores más acomodados y los evangélicos. Lula regresó al poder en 2023 tras haber estado preso por un gran escándalo de corrupción, condenas que luego fueron anuladas por motivos de forma.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo controlada y el desempleo cayó, y la deforestación en la Amazonía se redujo drásticamente. Sin embargo, los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia. Un cacique indígena de la Amazonía dijo apoyar a Lula por temor a más minería ilegal y tala si gana Flávio, y recordó que bajo Jair Bolsonaro la destrucción de la selva había aumentado.
En las calles, las opiniones reflejan el cansancio. Janaína Oliveira, de 45 años, votó en Río de Janeiro por el candidato que considera menos malo. "Nunca cambia nada", dijo.