Piden a Macron evitar la pérdida de la sede histórica de la Casa de América Latina en París
Más de 5.300 personas firmaron una petición para frenar la venta de los palacetes del bulevar Saint-Germain que ocupa la institución desde 1965.
Más de 5.300 personas firmaron hasta el jueves una petición en línea que pide al presidente francés, Emmanuel Macron, evitar la desaparición de la sede histórica de la Casa de América Latina en París. El inmueble, propiedad del Banco de Francia, fue puesto a la venta por esa entidad.
La institución fue fundada hace casi 80 años para estrechar los lazos entre Francia y los países latinoamericanos. Desde 1965 funciona en dos palacetes del siglo XVIII ubicados en el exclusivo bulevar Saint-Germain, en el centro de la capital francesa.
La asociación que la administra, Affal, alquila los locales al Banco de Francia. En junio, el banco decidió venderlos por 100 millones de euros, unos 115,5 millones de dólares. Según explicó a mediados de septiembre a la agencia AFP, la decisión responde a que ya no tiene trabajadores en el complejo y al alto costo de mantenimiento y renovación.
La petición fue promovida el martes por el presidente de la Casa, el exdiplomático Jean-Marc Laforêt, en la plataforma Change.org. El documento se dirige a Macron y al canciller Jean-Noël Barrot, a quienes pide buscar una solución que garantice la continuidad de la institución en su sede histórica. Sus promotores advierten que la pérdida del edificio tendría un fuerte impacto en América Latina y el Caribe, para los que Francia sigue siendo un socio clave, justo cuando la Casa se prepara para celebrar su 80.º aniversario.
El Banco de Francia indicó que nada obliga a los posibles compradores a mantener dentro del inmueble a la asociación Affal. El plazo para presentar ofertas vence a finales de octubre.
La Casa es considerada el epicentro cultural latinoamericano en París y tiene especial aprecio en sectores de izquierda francesa y latinoamericana. Sin embargo, en los últimos años ha recibido críticas por alquilar sus espacios para eventos privados ajenos a su misión, entre ellos actos de figuras de ultraderecha francesa como Jordan Bardella y Éric Ciotti.