Leonor Calderón pide reconstruir zonas afectadas por terremoto sin repetir desigualdad
La exministra de Desarrollo Social plantea aprovechar la emergencia para mejorar servicios y viviendas, y reclama una coordinación clara del Gobierno.
La reconstrucción de las comunidades golpeadas por el terremoto del 9 de octubre debe servir para reducir las desigualdades, mejorar el acceso a servicios básicos y garantizar viviendas seguras. Así lo planteó la exministra de Desarrollo Social, Leonor Calderón, quien considera que la emergencia dejó al descubierto las diferencias entre regiones del país.
Según explicó, los daños más fuertes se registraron en comunidades que ya vivían en pobreza y precariedad, sobre todo en zonas de la península de Azuero, donde el acceso al agua y otros servicios sigue siendo un problema. Para la exministra, levantar casas no basta. La reconstrucción, dijo, debe considerar la calidad de los terrenos, el estado de las construcciones y la capacidad de cada comunidad para recuperarse ante futuros desastres.
Calderón citó un artículo reciente del columnista Rodrigo Noriega, en el que se advierte que no se puede reconstruir la pobreza. Desde su punto de vista, las autoridades deben coordinar las evaluaciones, ubicar las viviendas en terrenos adecuados y aplicar criterios de resistencia sísmica acordes con el clima de la región. También propuso estudiar cómo se organizan las poblaciones rurales, ya que la dispersión de las casas complica llevar agua potable, electricidad y servicios tecnológicos. Reconoció que esa idea choca con el arraigo de las familias a sus comunidades y a los terrenos donde han vivido por generaciones.
La exministra señaló que algunos damnificados quieren quedarse en el mismo lugar donde estaban sus casas, aunque sigan refugiados en condiciones precarias. Por eso considera necesario mantener una comunicación permanente con los vecinos y explicarles los resultados de las evaluaciones y las alternativas disponibles. También pidió preservar la identidad arquitectónica y cultural de Azuero, pues el patrimonio no se limita a las iglesias, sino que incluye pueblos cuya apariencia forma parte de la identidad nacional.
En cuanto a la respuesta oficial, Calderón reconoció los esfuerzos del Gobierno, pero notó una falta de coordinación visible entre las instituciones. Afirmó que la ciudadanía no tiene claro dónde está el centro de mando que dirige la respuesta nacional. Como ejemplo, mencionó a pescadores que, diez días después del sismo, aún no se atrevían a volver al mar por falta de información sobre la seguridad de las condiciones.
La exministra también pidió un censo segmentado que identifique las necesidades de adultos mayores, mujeres embarazadas, niñas y personas con movilidad limitada, así como medidas para prevenir abusos en los albergues. Finalmente, recordó que Panamá es un Estado unitario, por lo que el Gobierno central debe acompañar a los gobiernos locales, que no pueden asumir solos la respuesta y la reconstrucción.