Leo Bernal regresa a Panamá tras debutar con cinco jonrones en Grandes Ligas
El receptor de 22 años cerró su primera temporada con los Cardenales de San Luis con 21 carreras impulsadas y promedio de .284.
Leonardo Bernal, receptor panameño de 22 años, regresó este martes a Panamá tras su estreno con los Cardenales de San Luis en las Grandes Ligas. Su paso por la élite dejó números que llaman la atención para un novato: cinco cuadrangulares, 21 carreras impulsadas y un promedio de .284 en el mes de septiembre.
En total, el jugador cerró su primera experiencia en MLB con 27 imparables en 95 turnos, 12 carreras anotadas y un OPS de .807. Durante ese lapso disputó 24 partidos, conectó tres dobles, recibió siete boletos y se ponchó 25 veces.
Bernal debutó el 1 de septiembre frente a los Dodgers de Los Ángeles, en Dodger Stadium. Ese día fue titular detrás del plato y logró su primer imparable, un sencillo que produjo dos carreras. Uno de los momentos más destacados llegó en esa misma serie, cuando le conectó su primer jonrón en Grandes Ligas al lanzador Yoshinobu Yamamoto. El batazo, sobre una recta de cuatro costuras de 96.1 millas por hora, salió a 103 millas por hora y recorrió 376 pies.
El joven receptor recordó cómo recibió la noticia de su ascenso. Según contó, el mánager lo llamó mientras jugaba y le informó que subiría a las Grandes Ligas. Durante unos 30 segundos se quedó sin reacción, hasta que le pidieron avisar a su familia. Ese relato coincide con lo que él mismo había comentado a MLB en el momento de su promoción.
Bernal también destacó el respaldo recibido dentro del equipo, en especial de su compatriota Iván Herrera. Ambos protagonizaron una remontada frente a Washington el 20 de septiembre, con cuadrangulares en la octava entrada. Con su estreno, Bernal se convirtió en el panameño número 73 nacido en el país que llega a las Grandes Ligas.
Ahora de vuelta en casa, el receptor admite que todavía no asimila todo lo que le ha pasado. Su primer mes deja señales de lo que puede aportar con el bate y detrás del plato si San Luis le da más oportunidades. Para el béisbol panameño, su nombre ya quedó escrito en la historia de las Grandes Ligas.