Latinoamérica busca impulsar la agricultura sin acelerar la deforestación
Unos 65 representantes de 13 países se reúnen en Panamá hasta el jueves para diseñar una hoja de ruta regional compartida.
Representantes de Latinoamérica analizan esta semana en Panamá posibles soluciones basadas en la naturaleza para que la agricultura siga siendo motor económico y, al mismo tiempo, la deforestación deje de avanzar. El problema no se reparte igual en la región: en algunos países la pérdida de bosques es más intensa que en otros.
La región tiene un peso particular en el comercio mundial de alimentos. Según el coordinador subregional para Mesoamérica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Adoniram Sanches, el crecimiento económico de América Latina y el Caribe, sobre todo el agrícola, se diferencia del de otras zonas del planeta justamente porque la región es una gran exportadora de alimentos.
Desde este martes y hasta el próximo jueves, unos 65 representantes de 13 países latinoamericanos discutirán una hoja de ruta regional compartida. El objetivo es encontrar formas de separar la producción agrícola de la pérdida de bosques. Según Sanches, el grupo estudia dos caminos: por un lado, una regularización con los gobiernos y, por otro, mecanismos de financiamiento e innovación que permitan a los productores asumir responsabilidades en la fertilidad del suelo o en el mantenimiento del agua.
El encuentro está organizado por la FAO y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con apoyo financiero y técnico del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca del Japón y del Programa ONU-REDD, la iniciativa de Naciones Unidas para reducir las emisiones por deforestación y degradación de los bosques. Su propósito es identificar los terrenos en los que los países pueden avanzar juntos.
La líder del equipo para la reducción de la deforestación, la degradación y las emisiones en la FAO, Serena Fortuna, explicó que la conversación gira en torno a combinar soluciones que reduzcan la deforestación con prácticas agrícolas sostenibles, separando la expansión de cultivos y ganadería de la pérdida de bosque en productos como el café, el cacao y la ganadería.
El BID, por su parte, señala que la productividad agrícola ha venido bajando en las últimas décadas y que hace falta un impulso. Su economista principal del sector de productividad, comercio e innovación, Paolo Giordano, mencionó como opciones la conservación de suelos, prácticas agrícolas más responsables y el comercio sostenible.
En los próximos días se revisarán sistemas agroalimentarios favorables a los bosques, que apoyen la producción y los medios de vida de la gente del campo mientras conservan y restauran los bosques. Entre los temas figuran la trazabilidad inclusiva, el comercio libre de deforestación, los sistemas agroforestales y silvopastoriles, y el apoyo práctico a los pequeños productores. Después de la reunión, el documento seguirá en desarrollo y se consultará, aprovechando iniciativas nacionales y regionales que ya existen.