Casi una sexta parte de las reservas petroleras de la AIE ya se usó desde marzo
El G7 pidió recurrir a los stocks de emergencia tras la guerra en Oriente Medio, y se prevé liberar más gasóleo en las próximas semanas.
Desde marzo, cuando el G7 decidió recurrir a ellas, se han agotado casi una sexta parte de las reservas estratégicas de petróleo de los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). La presión venía del presidente estadounidense Donald Trump, que durante días exigió a los países europeos liberar más gasóleo y llegó a amenazar con prohibir las exportaciones de combustible de Estados Unidos. El viernes obtuvo lo que buscaba.
El mundo consume cada día unos 100 millones de barriles de petróleo, que se usan en el transporte, en la industria y en la fabricación de plásticos. Para protegerse de la escasez o de las interrupciones en el suministro, los países, sobre todo los que no producen crudo, mantienen un colchón de seguridad que, según la AIE, sirve para mitigar los impactos económicos negativos. Estas reservas también pueden usarse para calmar a los mercados y hacer bajar los precios.
La AIE fue creada en 1974, tras la primera crisis del petróleo, con la misión de garantizar la seguridad energética. Hoy reúne a 32 países, entre ellos Alemania, Francia, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Italia, Japón, México, Turquía y Estados Unidos. Cada miembro está obligado a mantener existencias equivalentes, como mínimo, a 90 días de importaciones netas, ya sea en reservas de emergencia, en existencias comerciales que el Estado pueda movilizar o en depósitos situados en otros países.
El 11 de marzo, la AIE aprobó la mayor liberación de su historia, de 400 millones de barriles, para intentar mitigar las consecuencias de la guerra en Oriente Medio. Era la sexta vez que la agencia recurría a este mecanismo. Al 2 de octubre, ya se habían puesto en el mercado 325 millones de barriles, equivalentes al 18 % de los más de 1.200 millones que tenían los Estados y de los 600 millones que la industria almacenaba por obligación gubernamental a esa fecha.
En un comunicado del viernes, los miembros del G7 pidieron a la AIE que vele por la aplicación inmediata e íntegra de los compromisos asumidos en marzo de 2026. Anunciaron además una "importante liberación de gasóleo" durante los primeros 20 días y no descartaron nuevas medidas si fuera necesario.
La normativa no obliga a guardar el petróleo como crudo o como producto refinado. La AIE explica que los países con gran industria de refino pueden almacenar más crudo, porque lo transforman rápido, aunque aun así conviene mantener parte de las reservas en productos refinados, pese a su costo más alto. Para los miembros de la AIE y de la Unión Europea, un tercio de las reservas debe conservarse en productos refinados específicos.
Cada país aporta a la acción colectiva según su peso en el consumo total de petróleo. Cuánto liberar, qué productos y a qué ritmo siguen siendo decisiones de cada Estado.