BULLA
CIENCIA

Hallan cientos de construcciones monumentales ocultas en la Amazonía brasileña

Un estudio con tecnología láser revela geoglifos de hace miles de años que pudieron haber sostenido a millones de personas lejos de los grandes ríos.

Mesa Internacional, 10:26 a.m. · 2 min de lectura
Hallan cientos de construcciones monumentales ocultas en la Amazonía brasileña

Investigadores identificaron cientos de construcciones monumentales en el sur del estado de Amazonas y en partes de Acre, en la Amazonía brasileña. Estas estructuras, conocidas como geoglifos, se levantaron hace miles de años en una zona alejada de los grandes ríos y, según los científicos, pudieron haber albergado a millones de personas.

Los hallazgos se publicaron en julio en la revista académica Nature. Para encontrarlas, el equipo usó LiDAR, una tecnología que emplea un láser para medir distancias y crear mapas tridimensionales. Gracias a ella, pueden ver lo que hay bajo la copa de los árboles sin necesidad de talar el bosque. Los investigadores revisaron 4.400 km² entre Amazonas y Acre e identificaron 432 estructuras, de las cuales 396 no habían sido registradas antes.

Los geoglifos se construyeron entre el año 600 a.C. y el 850 d.C., y se atribuyen a la llamada civilización Aquiry. A partir de los datos del LiDAR y de imágenes satelitales, los autores calculan que el territorio ocupado por esta cultura alcanzaba unos 183.000 km², menos del 3% de la Gran Amazonía. Además, estiman que entre los años 100 y 300 d.C. la región llegó a albergar hasta 3 millones de personas.

El paleontólogo Alceu Ranzi, uno de los autores, explica que la mayoría de las estructuras son zanjas, algunas de hasta 15 metros de ancho y 5 de profundidad. Algunos diseños miden entre 400 y 500 metros de diámetro. Como en la zona no hay piedra, es probable que usaran madera y canastas para mover la tierra. La humedad descompone los materiales orgánicos, por lo que es casi imposible encontrar restos de comida, entierros o campamentos. Aun así, los expertos consideran que levantar obras de esa escala exigió mucha mano de obra organizada y conocimientos de matemáticas y geometría.

Al principio se pensó que los geoglifos eran fortalezas defensivas, pero hoy los especialistas creen más probable que tuvieran funciones ceremoniales y políticas. Según los autores, se usaban para reuniones, decisiones, celebraciones religiosas, fiestas y música, y no como viviendas permanentes. Los investigadores también mapearon 350 kilómetros de caminos que conectan las estructuras, y las excavaciones muestran que se les dio mantenimiento durante siglos.

El arqueólogo Martti Pärssinen, de la Universidad de Helsinki, destaca que esta gente nunca convirtió la selva en sabana y que solo abrió claros suficientes para cultivar maíz, calabaza y yuca. Los geoglifos dejaron de construirse alrededor del 850 d.C. Ranzi compara esa coincidencia con lo ocurrido con los mayas, cuyos centros dejaron de usarse por esa época, y sugiere que pudo haber una crisis ambiental de alcance global. El arqueólogo Rhuan Carlos Lopes resume la idea: la Amazonía no es solo una selva natural, sino un gran jardín construido a lo largo de la historia.

Compartir
Mundo

Te puede interesar

Ver la sección →