BULLA
ECONOMÍA

Las MiPymes en Panamá, motor de valor económico, social y ambiental

Un economista y un banquero coinciden en que los pequeños negocios generan empleo, identidad local y prácticas más responsables, aunque enfrentan retos para crecer.

Redacción Nacional, 9:48 p.m. · 2 min de lectura
Las MiPymes en Panamá, motor de valor económico, social y ambiental

Las micro, pequeñas y medianas empresas, conocidas como MiPymes, tienen un peso importante en la economía panameña. Su aporte no se limita a generar ingresos y empleos, sino que alcanza a las comunidades donde operan y a un interés creciente por la sostenibilidad.

Según el concepto del triple valor, este aporte se mide en tres dimensiones: económica, social y ambiental. El economista Carlos Araúz explica que, en el plano económico, estos negocios dinamizan el comercio, crean oportunidades de trabajo y fomentan el emprendimiento, sobre todo entre personas que buscan construir su propia fuente de ingresos. Para él, las pymes ya no son solo generadoras de empleo, sino que también reflejan el impacto socioeconómico, la buena gobernanza y el respeto al medio ambiente, con la digitalización, el apoyo financiero y el acceso a la banca como factores que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso.

En el ámbito social, las MiPymes tienen presencia tanto en zonas urbanas como rurales. Muchas son administradas por familias y dan trabajo a personas de su propio entorno. Sectores como la gastronomía, el comercio, los servicios y la producción artesanal también ayudan a preservar actividades y saberes ligados a la identidad local.

Raúl Arosemena Lozano, vicepresidente de Banca de Empresas y Pymes de BAC Panamá, señala tres frentes clave para impulsar a los emprendedores: el financiamiento, cuando la empresa necesita crecer; los medios de pago y las herramientas digitales, que permiten operar con más eficiencia; y la capacitación. En este último punto, indicó que en 2025 el banco capacitó a más de 1.700 empresas en temas como ventas, plataformas digitales, marketing digital y uso eficiente de la tecnología.

Arosemena Lozano también afirmó que, a la fecha, más de 3.200 empresas del segmento micro recibieron financiamiento del banco solo en 2025, lo que mantiene una cartera que supera los 150 millones de dólares en ese segmento.

Pese a estos avances, las MiPymes siguen enfrentando desafíos para consolidar el triple valor. Entre los factores que pueden limitar su crecimiento y su capacidad para adoptar nuevas prácticas se mencionan el acceso al financiamiento, la capacitación, la digitalización, los costos operativos y la formalización.

Araúz también planteó que las compras públicas del Estado deben tener un impacto significativo en estos negocios. Según dijo, no se trata de un subsidio ni de un favor político, sino de un mecanismo que genera valor con recursos de todos.

El reto para Panamá, concluye el análisis, es que el crecimiento de las MiPymes se traduzca en más actividad económica, mejores oportunidades sociales y prácticas empresariales más responsables con el ambiente, de modo que el triple valor sirva para entender su papel en el desarrollo sostenible del país.

Compartir
Nacionales

Te puede interesar

Ver la sección →