Las hormonas y los cromosomas explican por qué las mujeres sufren más dolor y enfermedades
Una edición especial de la revista Science reúne investigaciones sobre dolor, menopausia, embarazo y genética femenina, un campo que durante años quedó relegado.
La revista Science dedicó su número más reciente a la salud de la mujer, un área que tradicionalmente ha recibido poca atención en la investigación médica. Cuando se ha estudiado, el foco ha estado casi siempre en la reproducción. El especial reúne cuatro artículos de revisión y un análisis firmado por la editora jefe de la publicación, Yevgenia Nusinovich, quien sostiene que las diferencias biológicas ligadas al sexo afectan a las personas durante toda la vida y en distintas enfermedades, no solo en la etapa reproductiva.
Uno de los trabajos se centra en el dolor. Según los autores, liderados por la Universidad de California en San Francisco, las mujeres, sobre todo las más jóvenes, sufren de forma desproporcionada trastornos como el síndrome del intestino irritable, la endometriosis, las migrañas menstruales, la fibromialgia, la osteoartritis y el dolor neuropático. Estas condiciones deterioran la calidad de vida. El estudio señala que las fluctuaciones hormonales están muy relacionadas con los síntomas en muchos de estos cuadros, y que también intervienen el sistema inmunitario, la microbiota intestinal y los circuitos naturales de analgesia del cuerpo. Desde 2016, la inclusión del sexo como variable biológica en las investigaciones ha permitido descubrir vías específicas para cada sexo.
Otro artículo, también encabezado por la Universidad de California en San Francisco, recopila evidencia creciente de que los cromosomas X e Y no solo determinan el sexo biológico. Según esos trabajos, influyen en el riesgo de padecer enfermedades, incluido el cáncer, sin depender de las hormonas. Dan Theodorescu, investigador de la Universidad de Arizona y firmante del texto, explicó que estos cromosomas contienen instrucciones genéticas que determinan cómo envejecen las células y cómo el organismo se defiende de las principales enfermedades.
La menopausia también tiene un capítulo propio. Los autores, liderados por la Fundación de Investigación Médica de Oklahoma, recuerdan que esta etapa ha sido históricamente infrafinanciada, pese a que afecta a la mitad de la población y ocupa casi el 40 % de la vida de una mujer. Proponen un enfoque de medicina de precisión que considere las diferencias en síntomas, momento de aparición, genética y respuesta a los tratamientos hormonales. Reducir la menopausia al simple envejecimiento, advierten, perjudica a las mujeres.
Finalmente, el especial aborda el papel del sistema inmunitario en el embarazo, un proceso de remodelación fisiológica de los más prolongados de la vida adulta, y la actividad de los ovarios después de la menopausia, que según nuevas pruebas siguen activos biológicamente durante décadas. Los investigadores coinciden en que todavía existen grandes vacíos entre la carga del dolor en las mujeres y los esfuerzos científicos para entenderlo y tratarlo.