La deforestación en la Amazonía brasileña cae a su nivel más bajo desde 1988
El gobierno de Lula presentó cifras oficiales que muestran el mínimo histórico de tala en la selva, en plena recta final del balotaje presidencial.
La deforestación anual en la Amazonía brasileña llegó a su nivel más bajo desde que comenzaron los registros históricos, en 1988. El dato lo presentó este viernes el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que suma así un resultado favorable en materia ambiental cuando se acerca la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Lula celebró el anuncio en la red social X y recordó su meta de alcanzar una deforestación ilegal cero para 2030. Ese compromiso lo asumió al iniciar su mandato en 2023.
Brasil alberga cerca del 60% de la selva tropical más grande del mundo, un ecosistema clave para absorber los gases de efecto invernadero que provocan el calentamiento global.
Entre agosto de 2025 y julio de 2026 se deforestaron 3.335 kilómetros cuadrados en la Amazonía brasileña, lo que representa una reducción de casi 42% frente al periodo anterior. El ministro de Medio Ambiente, Joao Paulo Capobianco, calificó la caída de extraordinaria durante una rueda de prensa en Brasilia. La tasa oficial se calcula con el sistema de satélites Prodes, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), y toma en cuenta el periodo que va desde agosto, en plena temporada seca, hasta julio del año siguiente.
La tendencia lleva cuatro años a la baja. Desde 2022, la tasa acumula una caída de 71,2%. Durante el gobierno de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, la deforestación en este bioma había aumentado de forma considerable.
En el Cerrado, la sabana más biodiversa del mundo y ubicada al sur de la Amazonía, la superficie deforestada también alcanzó su nivel más bajo desde que existen registros, iniciados en 2001. En ese mismo periodo se destruyeron 5.517 kilómetros cuadrados de vegetación nativa, lo que equivale a una reducción cercana al 24% en un año.
Márcio Astrini, secretario ejecutivo de la red ambientalista Observatorio do Clima, habló de una conquista histórica. Según afirmó en un comunicado, el resultado demuestra que Brasil puede desempeñar un papel protagonista en la protección de los bosques y que, con voluntad política, es posible frenar la tala y las emisiones contaminantes.