Crisis en Ceuta dispara los intentos de cruzar el Estrecho hacia la península
La Guardia Civil refuerza la vigilancia del litoral ceutí ante travesías en embarcaciones frágiles y con alto riesgo para quienes intentan llegar a Cádiz y Málaga.
La crisis migratoria en Ceuta, ciudad española fronteriza con Marruecos, se ha traducido en un aumento de los intentos de cruzar el Estrecho de Gibraltar hacia la España peninsular. El fenómeno se originó con la entrada de más de 80,000 personas a finales de julio, y la permanencia de más de 10,000 migrantes en la ciudad alimentó la presión sobre la frontera marítima.
La Guardia Civil, responsable de la vigilancia del litoral, tuvo que reforzar los controles en la costa ceutí. Las autoridades advierten que muchos de los migrantes que siguen en la ciudad buscan llegar a las costas de Cádiz y Málaga, situadas en el sur de la península Ibérica. La distancia entre ambos puntos es de unas quince millas náuticas, es decir, veintinueve kilómetros.
Para cruzar utilizan embarcaciones recreativas, balsas neumáticas e incluso kayaks. Fuentes de la Guardia Civil señalaron el peligro de estas travesías clandestinas, sobre todo porque las embarcaciones son frágiles y suelen llevar más personas de las permitidas. Un funcionario que vigila la costa explicó que muchos intentan cruzar sin conocimientos de navegación y sin saber que el Estrecho une dos mares con corrientes fuertes capaces de volcar una embarcación.
Las aguas del Estrecho son consideradas una de las fosas comunes más grandes del mundo, por el elevado número de personas que cada año mueren en ellas. Además, las redes que trafican con personas suelen entregar el timón a uno de los migrantes para evitar la acción policial. Si el patrón es detenido, enfrenta penas de cárcel por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, mientras que si quien pilota es un migrante, la consecuencia legal cambia.
El costo del viaje es alto. Según fuentes policiales, las redes cobran entre 2,000 y 4,000 euros por migrante y obtienen ganancias adicionales cuando alojan a las personas en pisos de paso, donde se paga una media diaria de unos 15 o 20 euros, según las condiciones de habitabilidad.
En los últimos días, los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil aumentaron las operaciones contra este negocio. En poco más de dos días sorprendieron a 59 migrantes que usaban distintas embarcaciones para alcanzar las costas peninsulares. Las travesías se concentran en la bahía norte de Ceuta a lo largo de la costa, porque salir desde el litoral sur complica encarar las costas peninsulares. Los operativos han interceptado a decenas de migrantes, algunos en la orilla y otros ya a bordo de embarcaciones o kayaks.