Joven de 22 años sigue en UCI tras ser rescatada de escombros en Macaracas
Suribeth Cortez sufrió un traumatismo craneoencefálico severo tras el derrumbe de una pared en su casa durante el terremoto del viernes 9 de octubre. Un familiar de edad avanzada también resultó herido.
Suribeth Cortez, de 22 años, permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Santo Tomás, en la ciudad capital, luchando por su vida. La joven quedó atrapada bajo los escombros de su residencia en la comunidad de Pájaro, distrito de Macaracas, provincia de Los Santos, cuando una pared se desplomó sobre ella durante el terremoto del pasado viernes 9 de octubre.
Vecinos y equipos de socorro lograron sacarla de entre los restos de la vivienda. Desde allí fue trasladada de urgencia a la capital para recibir atención médica especializada.
El sábado 10 de octubre, Suribeth fue sometida a una compleja intervención quirúrgica en la cabeza. Desde entonces se mantiene intubada y bajo estricta vigilancia médica. Sus familiares explicaron que, aunque presenta edema y aún no despierta, la joven responde de forma positiva a los medicamentos que le administran.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, informó que la paciente sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y un trauma abdominal cerrado. Según explicó, fue necesaria una segunda intervención médica por una caída en sus niveles de hemoglobina, y con ese procedimiento se logró estabilizarla dentro de un cuadro que sigue siendo crítico.
La tragedia golpeó dos veces a la familia Cortez. Durante el colapso estructural en Pájaro, un familiar de edad avanzada, que vive con una discapacidad y utiliza silla de ruedas tras la amputación de una pierna, también resultó lesionado. Esta persona fue trasladada a la Ciudad de la Salud, donde permanece estable a la espera de una intervención quirúrgica para tratar sus heridas.
Mientras los médicos siguen de cerca la evolución de ambos pacientes, sus allegados se mantienen unidos y a la espera de señales de recuperación que permitan a Suribeth despertar y superar las secuelas del suceso.