Italia cae 2-0 ante Bélgica en el estreno de Mancini en la Liga de Naciones
La Azzurra pierde en Roma en la primera prueba del regreso del técnico, con defensa frágil y poca producción ofensiva.
La selección italiana arrancó su nueva etapa con una derrota. Roberto Mancini regresó al banquillo y debutó con un 2-0 en contra ante Bélgica, en un partido de la Liga de Naciones disputado en Roma. El resultado deja al equipo con más dudas que certezas, en medio de un momento complicado para el fútbol de la Azzurra.
Mancini volvió a dirigir a Italia después de dejar el cargo en 2023, cuando la selección se quedó fuera del Mundial de Catar, dos años después de haber ganado la Eurocopa de 2020, celebrada en 2021. Su regreso se planteó como la primera pieza para reconstruir el equipo, pero el estreno resultó amargo. Antes que él, otros técnicos como Gennaro Gattuso y Luciano Spalletti también intentaron devolver al país al nivel que espera su afición.
El problema más visible estuvo en la defensa. La pareja de centrales formada por Gianluca Mancini y Diego Coppola no logró coordinarse, y el lateral Giovanni Di Lorenzo dejó espacios que los belgas aprovecharon. Bélgica, con un mediocampo dinámico, tuvo a Kevin De Bruyne como una de sus principales figuras, mientras Mika Godts fue determinante en el ataque.
La portería italiana fue el punto de apoyo del equipo. Gianluigi Donnarumma, capitán y referente del grupo, realizó varias atajadas decisivas, sobre todo en la primera mitad, y evitó que la diferencia fuera mayor. Pese a ello, no pudo impedir los dos goles.
El primer tanto llegó en el minuto 20, cuando Godts, jugador del PSG, aprovechó una acción individual y superó a los dos centrales. El segundo llegó en el 69, con un disparo lejano de Dodi Lukebakio, del Benfica, tras un contraataque. Tras el descanso, Italia intentó reaccionar y tuvo opciones con Francesco Esposito, pero el portero belga Senne Lamens respondió en varias ocasiones.
La derrota pesa porque llega cerca del recuerdo de la eliminación en la repesca mundialista frente a Bosnia y Herzegovina. Italia deberá recuperarse en un grupo que también incluye a Francia y Turquía, rivales de peso que pondrán a prueba el proyecto de Mancini desde el inicio.