Irán propone reabrir Ormuz en dos días si EE.UU. acepta sus demandas
Teherán condiciona la medida a la respuesta de Washington, mientras Trump sostiene que Estados Unidos mantiene el control total del paso marítimo.
Irán evalúa reabrir el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de dos días, frente a los seis días que contemplaba una propuesta anterior. La condición es que Estados Unidos acepte las exigencias de Teherán para avanzar hacia una negociación y restablecer la seguridad en esta ruta marítima clave para el transporte de hidrocarburos.
El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, confirmó el lunes que la propuesta está bajo consideración. Según explicó, aplicarla en un periodo de 48 horas muestra la disposición de su país a alcanzar un acuerdo. Añadió que, si Washington responde de forma favorable, sería posible recuperar la seguridad en el estrecho y retomar las conversaciones en poco tiempo.
Baqai indicó que el intercambio de mensajes con Estados Unidos continúa por medio de países mediadores. Sin embargo, advirtió que cualquier avance depende de la respuesta de Washington, y que solo después se podrán discutir las siguientes etapas.
Entre las condiciones de Irán figuran un alto el fuego regional, el descongelamiento de sus activos financieros en el extranjero, el levantamiento de las sanciones contra su sector petrolero y el fin del bloqueo estadounidense a sus puertos. Estos puntos ya formaban parte de un protocolo de entendimiento alcanzado en junio, tras un primer alto el fuego de abril. Ese acuerdo se rompió durante el verano boreal y las hostilidades se reanudaron. El domingo, el canciller Abás Araqchi amplió las demandas en una entrevista con Al Jazeera. Pidió que Estados Unidos acepte el nuevo itinerario acordado con Omán para regular el tránsito de embarcaciones y que reduzca su presencia militar en Oriente Medio.
El caso también tiene un vínculo con Panamá. El Departamento del Tesoro estadounidense sancionó el miércoles al bufete Karnakis and Karnakis, con sede en Panamá y Grecia, al que acusa de crear empresas fantasma para ocultar a los verdaderos propietarios de buques que transportaron petróleo, productos químicos y acero iraníes.
El mismo miércoles, el presidente Donald Trump acusó a Irán de hablar mucho y hacer poco. Insistió en que Estados Unidos mantiene un control total sobre el estrecho y sugirió que Washington podría optar por gobernar ese paso marítimo de manera permanente.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, Teherán ha reclamado el control de la vía y ha atacado embarcaciones que la cruzaron sin su autorización. La actividad militar se ha reducido desde septiembre, pero Washington e Israel advierten que podrían reanudar los ataques. Ante ese escenario, Baqai lanzó una advertencia: cualquier agresión contra Irán recibirá una respuesta potente, inmediata y global. En septiembre, Teherán había presentado, por medio de Catar, una propuesta que preveía reabrir el estrecho seis días después de que Estados Unidos respondiera a sus condiciones.