BULLA
MUNDO

Irán condiciona la reapertura de Ormuz y advierte sobre infraestructuras de la región

Teherán espera la respuesta formal de Washington a su propuesta, mientras Catar media en las negociaciones y el tráfico por el estrecho sigue por debajo de lo normal.

Mesa Internacional, 8:50 a.m. · 2 min de lectura
Irán condiciona la reapertura de Ormuz y advierte sobre infraestructuras de la región

Irán subió el tono este martes con nuevas advertencias sobre infraestructuras en Oriente Medio, mientras espera una respuesta formal de Estados Unidos a su propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el petróleo y el gas del mundo.

El presidente Donald Trump rechazó la propuesta iraní el pasado 26 de septiembre, pero las gestiones diplomáticas siguen por medio de intermediarios, entre ellos Catar. El canciller Abás Araqchi afirmó que espera conocer la postura definitiva de Washington en los próximos días, y explicó que los mediadores cataríes ya transmitieron las posiciones de Teherán.

El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, difundió un mensaje por la televisión estatal en el que advirtió que, si la seguridad de Irán no queda garantizada, las infraestructuras de la región podrían convertirse en objetivos. Según su planteamiento, si Irán no puede vender petróleo, tampoco lo podrá vender nadie más en la zona.

La propuesta de Teherán contempla reabrir el estrecho, pero la condiciona a una serie de medidas que exige a Washington. Los contactos se desarrollaron en Nueva York, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde Araqchi se reunió con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner en conversaciones mediadas por Catar. Antes, el Gobierno estadounidense había rechazado el plan de siete días presentado por Teherán, aunque dejó abierta la puerta a un acuerdo por la vía negociada.

El punto de mayor disputa es el estado actual de Ormuz. Estados Unidos sostiene que algunos petroleros ya logran cruzar la vía, mientras Irán niega que esto signifique que el estrecho esté realmente abierto al tráfico comercial. El portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hosein Mohebi, dijo que el paso de algunos cargamentos no equivale a una reapertura completa, y que un estrecho plenamente operativo debería registrar decenas de buques al día y el transporte de grandes volúmenes de crudo y derivados.

El paso tiene un peso estratégico enorme, porque conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán. Antes de la guerra, cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo transitaba por esa vía. La disputa ya presiona a los mercados energéticos. Los flujos de crudo por Ormuz se han recuperado en parte, pero todavía se ubican por debajo de los niveles previos al conflicto.

Compartir
Mundo

Te puede interesar

Ver la sección →