Irán advierte que Ormuz no será seguro mientras siga la guerra con EE.UU.
Teherán acusa a Washington de generar inseguridad con su bloqueo naval mientras crecen los ataques contra petroleros.
Irán advirtió este lunes que la navegación por el estrecho de Ormuz no será segura mientras Estados Unidos mantenga la guerra y el bloqueo de sus puertos. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, habló en una rueda de prensa en medio de una nueva ola de ataques contra petroleros que volvió a reducir el tránsito de crudo por esta ruta marítima.
Bagaei atribuyó la inseguridad a las medidas de Washington contra Teherán, a las que describió como actos de agresión militar. Según el diplomático, mientras se mantengan el bloqueo naval y lo que llamó guerra económica, la seguridad no volverá a esa vía. Añadió que Teherán no está conforme con la situación actual en el estrecho, cuya seguridad considera de vital importancia para el país.
El funcionario también rechazó las afirmaciones de Estados Unidos según las cuales la navegación y el transporte de petróleo por Ormuz ya recuperaron la normalidad. Dijo que Washington puede sostener que el estrecho dejó de ser relevante y que Irán perdió influencia, pero que su país seguirá con su trabajo.
Como argumento, Bagaei citó la decisión estadounidense de levantar temporalmente las sanciones a ciertas exportaciones de combustible ruso, con el fin de asegurar el suministro de diésel y moderar los precios en el país. Sostuvo que, si los problemas estuvieran resueltos, Estados Unidos no tendría que recurrir a Rusia, y que esa petición demuestra que las dificultades persisten.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que no permitirá el paso de buques sin su autorización, mientras Estados Unidos intenta restablecer la circulación en esta ruta situada entre Irán y Omán.
El estrecho es uno de los principales corredores energéticos del mundo, pues por sus aguas pasa una parte importante del petróleo y otros combustibles que se comercializan internacionalmente. Una interrupción prolongada puede afectar el suministro y aumentar la incertidumbre en los mercados. Las diferencias sobre el bloqueo de los puertos iraníes y las condiciones para garantizar la seguridad de los buques siguen sin resolverse.