Investigan a pastor de Guatemala por presunta simulación de muerte de su hija
El Ministerio Público abrió un caso penal tras asegurar el religioso que su hija de 15 años resucitó durante su velorio en Quiché.
El Ministerio Público de Guatemala abrió una investigación penal contra el pastor evangélico Abraham Ixcotoyac, después de que afirmara que su hija de 15 años “resucitó” en medio de su propio funeral en la aldea El Jocote, del municipio de Sacapulas, departamento de Quiché. Las autoridades quieren establecer si hubo delitos o irregularidades administrativas en el caso.
Según el expediente inicial, no existe certificación médica ni acta de defunción legal que confirme que la adolescente estaba clínicamente muerta antes de ser colocada en un ataúd. Si se comprueban responsabilidades penales, como la presunta simulación de muerte o la vulneración de los derechos de la menor, el religioso podría enfrentar hasta cinco años de prisión.
De acuerdo con el relato del propio pastor, todo comenzó el fin de semana, cuando la joven presentó complicaciones de salud después de participar en una actividad social. Ixcotoyac dijo que, mientras la llevaba en su vehículo a un centro asistencial el sábado por la mañana, la menor dejó de presentar signos vitales.
En lugar de acudir a una sala de urgencias para certificar la muerte o recibir maniobras de reanimación, el pastor dio la vuelta y regresó a su residencia. Frente al Hospital Regional de Huehuetenango, donde la adolescente permanece bajo evaluación médica, declaró que llevarla a un hospital habría impedido lo que él interpreta como un designio divino. Afirmó que actuó conforme a la presencia del Espíritu Santo.
Tras dar por muerta a la joven, la familia organizó las honras fúnebres en la comunidad. Allegados aseguran que la adolescente permaneció cerca de ocho horas dentro del ataúd antes de despertar y dar señales de movimiento. El hecho causó asombro entre los presentes y se difundió con rapidez en redes sociales. Ante las críticas de la sociedad y de las autoridades de salud por la falta de atención médica oportuna, el pastor rechazó los señalamientos y sostuvo que todo responde a un plan de fe.
Actualmente, médicos y peritos del Ministerio Público evalúan la condición física y psicológica de la adolescente para esclarecer qué le ocurrió realmente. Una de las hipótesis es un posible episodio de catalepsia o una pérdida severa del conocimiento. Los resultados también servirán para determinar la responsabilidad legal de los padres.